Visión D

De pie y caminando

El futbol genera pasión, es una mezcla de sentimientos que de alguna forma se van transformando partido a partido y lo que una semana se plasmaba como la ‘peor’ para un equipo, en dos o tres semanas cambia y los convierte en la sorpresa, en lo inesperado, el balón es pues un vehículo que lleva y trae felicidad y angustia.
Los aficionados de Santos (para no irnos más lejos), han sentido esto en carne propia, luego de que su equipo, el de todos, en ocasiones los lleva a los cuernos de la luna con una gran victoria, otras tantas los hace sufrir y padecer, un empate, una derrota inesperada ante un equipo que no tiene con que defenderse (aparentemente), y cuando todo indica que su equipo no da para más y las críticas llueven a cántaros, es entonces cuando de las cenizas, cual ave fénix y a cuenta gotas, les va demostrando que tienen equipo peleador, algo distraído en el campo, algo ineficaz en ocasiones, pero siempre con la garra y ese ‘yo no sé qué’, que los hace volver a respirar y dejar el ataúd a un lado, para seguir corriendo detrás de ese balón, generando goles, remontadas, goleadas, sorpresas, hasta situarse en la zona que promete, la meta primera para los 18 equipos que integran la liga Mx.
Santos en esta ocasión es parte de esa historia de sin sabores y deliciosas pláticas, primero sorprendió ante América, remontando un marcador adverso que parecía imposible de conseguir rebasar, sobre todo en el estadio Azteca, pero los laguneros hicieron eso y más, brillaron con luz propia y se adueñaron del partido. En casa, parecía que Pachuca se apuntaba otro triunfo, una maldición que el nuevo estadio Corona tendría que volver a aceptar, pues en ningún encuentro previo a este se le había ganado a los tuzos, sólo empates y derrota. Al término del primer tiempo, esas esperanzas de remontar como ante las Águilas, se venía abajo, hasta que el concierto de goles comenzó, llegó la primera victoria y con ello su estancia en Zona de Calificación.
Ahora van por otra, pues enfrentan hoy al venezolano Deportivo Anzoátegui, los reciben en el majestuoso estadio Corona, una victoria los mantendría como invictos de su grupo y no sólo eso, les estaría dando la esperanza (combinado con un posible triunfo de Peñarol sobre Arsenal), para calificar a la siguiente fase de octavos de la Copa Libertadores. Es momento de demostrar una vez más, que se tiene plantel, no sólo para competir en dos torneos, también para calificar e ir en busca del título. ¿Se puede?