Visión D

Más avance…. Más verde, más ruido

La pasión del futbol duerme y despierta según la efectividad de su equipo, según la veracidad de su juego o del ánimo, pero cuando esto ocurre, la sensación puede llegar a ser intensa. Pese a que Santos Laguna a tropezones, goles inesperados y esperados, avanzó a la antesala de la gran final del futbol mexicano, parece que esa antes fe ciega de los laguneros, se está haciendo fortuita y áspera.
Falta algo, Santos eliminó al favorito y ‘grande’ América y la afición muestra mesura, cierto hay números de por medio, pero eso no implica el recordar que el futbol es una pasión y como tal, hay que desbordarla (con su consabida mesura claro), el estadio Corona, uno de los más bellos escenarios que tiene el futbol mexicano, lució bien, se mostró lleno, pero de caras largas, preocupadas, desesperadas y unas hasta aburridas, el sábado fue para estar de pie y no sentarse un solo minuto, la confianza se transfiere, se manifiesta y llega a resultar inspiradora para los once que están en la cancha.
Entre más avanza Santos en liguilla (primero su pase, luego cuartos, ahora semifinales), parece ser que lo verde decae y el ruido se apaga, cuando en estas instancias (sí, pese a la defensa, a las críticas, a las burlas y a los pronósticos), hay que sacar las banderas, pintarse las caras, gritar, exigir, manifestarse como tal, pedir a su equipo lo que sabe que puede hacer, de lo que ya fue capaz alguna vez.
Será un duelo diferente al que justo acaban de tener con las Aguilas, el miércoles harán frente a un equipo totalmente distinto, de mucha garra y que proponen un juego rápido, algo que no les vendrá muy bien a los albiverdes, que aunque no lo reconozcan, el cansancio se les nota y se hace evidente en jugadas largas.
Y pese a que hay diferentes jugadores, es la misma afición, un mismo equipo y un solo corazón. Eso es lo que se debe ver el próximo sábado por la noche, cuando los once guerreros salgan al campo a partirse más que el alma, porque esa es su parte, recordar que son la imagen de miles de laguneros que hacen frente por una bandera albiverde. Jugadores, sean del país que sean, el sábado sólo serán santistas, serán laguneros, por 90 minutos, aún y como lleguen del juego de Ida, sin importar si traen ventaja o vienen casi acabados, porque el olor a muerto se espanta con risas, con gritos y un clásico ¡Sí se puede!.