Visión D

Ultima y… ¿seguimos?

Santos Laguna parece que disfruta haciendo sufrir a sus aficionados, es su estilo, es su forma de provocar, de tenerlos al borde de la butaca y generar pasión.
Primero los hizo suspirar y demás con una racha de remontadas que aceleraban el corazón de cualquiera, sendas jugadas, tremendos golazos y la soberbia victoria para coronar un buen duelo. Gustoso regresó la afición albiverde a la Casa del Dolor Ajeno. Tanto en Liga como en la Copa Libertadores, se dio el lujo de motivar gritos y porras.
La liguilla estaba a la vista, casi como si se palpara en la bolsa de su pantaloncillo verde y las finales de la Copa ni se diga.
Sin embargo y cuando menos se esperaba, se filtraron algunos inconvenientes que provocaron que a estas justas alturas peligraran tanto la calificación como el pase a la etapa de cuartos de final de Libertadores. ¿Cómo es esto posible? La luz se empañó y la oscuridad ronda el cielo lagunero, todo puede pasar y eso no gusta.
Todavía el triunfo sobre Atlante, con pesadumbre por el hoy descendido, fue glorioso y significó un “vamos por el camino correcto”.
Pero si la vida fuera sencilla, no tendría la pimienta de la emoción, ni se disfrutaría de igual forma un triunfo, eso lo saben los seguidores del equipo, por eso sigue llegando gente al estadio, siguen pidiendo a gritos goles, que por ahora no llegan pero que se están esperando para el momento indicado y ese podría ser este miércoles.
El estadio Corona espera un lleno, espera a la afición que palpitante, con gritos, porras y rezos, abrigarán a Santos Laguna, ellos harán su parte, ahora el equipo deberá demostrar que esto fue sólo una mala racha, que el plantel se ha aplicado para darle al conjunto Lanús, una probada del “power lagunero”, que tanto encanta.
Mañana es la primera prueba, porque después vendrá la visita a Veracruz, último duelo del Torneo Clausura 2014, para que amarren un buen lugar en la liguilla.