Visión D

Terminó la sequía para Darwin

El domingo fue de victoria redonda para Santos Laguna, rescató tres puntos del estadio de Chivas del Guadalajara y lo hizo gracias a una bella anotación de Darwin Quintero, con lo cual terminó su sequía de goles.Aunque el jugador manifestó en varias ocasiones ante la prensa, no estar preocupado por la falta de gol, lo cierto es que partido tras partido, la afición añoraba ver uno de sus soberbios goles y esa situación se dio este domingo, gracias a un balón suelto en zona santista, tras cobro de esquina de Chivas, en donde Andrés Rentería taponeó a Salcido y mandó el esférico a los pies de Darwin que se apuró a sacar, se enfiló a la media cancha, de forma tan veloz que no hubo compañero que le diera alcance para mejorar la probabilidad de una anotación y sin embargo Quintero no se achicó (como debe ser), encaró a un jugador del Rebaño y luego al portero Antonio Rodríguez, para cruzar y enviar el balón al fondo de las redes.Esa acción de Darwin es la que todo aficionado y amante del futbol quiere y necesita ver para seguir creyendo que todo es posible, tras un juego aburrido, una soberbia anotación despertó hasta al más dormido.Bien por Darwin, que capacidad la tiene, pero por algún motivo no había podido expresar en gol esa calidad que mantiene egoístamente para sí. Bien por él, porque no se desesperó, y a cada pregunta expresa de su falta de contundencia, repetía lo mismo, primero el equipo y conforme se den los goles, bienvenidos. Sin prisa, el gol llegó.Gracias al triunfo de este domingo, Santos Laguna regresó al peldaño 6 de la tabla general con 8 puntos en su cuenta. Algo favorable para el equipo albiverde, y pesado también, ya que vendrán dos juegos más en esta semana, hoy ante Correcaminos en la Copa MX y el viernes ante Toluca, en la Liga MX, ambos juegos en el estadio Corona.Santos por su parte puede presumir que sus delanteros ya reflejaron en el marcador que saben anotar, lo importante es que no los guarden y los saquen a pasear, para que así Santos pueda volver al nivel que nos tenía acostumbrados.