Visión D

Semis, entre golpes y actuaciones

Las semifinales arrancan este martes con el partido entre Brasil y Alemania, un duelo en el que el arbitraje a manos del mexicano Marco Antonio Rodríguez, será clave para que en verdad el mejor equipo avance a la gran final. Este Mundial 2014 se ha visto ensombrecido por golpes, buenas actuaciones (si no, pregúntele al holandés Arjen Robben) y en un gran porcentaje, por los arbitrajes, que se han visto con marcados favoritismos.Brasil, pese a tener un ‘jogo bonito’, no ha tenido freno en demostrar su juego sucio y en el último partido ante Colombia quedó evidenciado, lo cual podría aumentar dado que no contará en sus filas con su máxima estrella Neymar, que salió con fractura de vertebra, al ser golpeado por el colombiano Camilo Zuñiga, en la región lumbar. Por cierto que la FIFA vuelve a las andadas y no intervendrá en este caso, por lo que el jugador de Colombia no recibirá ninguna sanción por este organismo internacional. Dicha situación ha provocado que aumenten las amenazas contra Zuñiga, lo cual esperemos por el bien del futbol, que quede sólo en las típicas historias de las redes sociales y no sé de otro drama como el ocurrido a su coterráneo Andrés Escobar en el Mundial de 1994, quien tras anotar un autogol que selló la eliminación de su país, fuera asesinado en Colombia a tiros, al parecer por cuestión de apuestas.Esperemos que la pasión futbolera no se desborde de las gradas, ahí se sufre, se vibra, se llora y al silbatazo final, todo sentimiento debe quedarse ahí, en tribunas. Que los golpes y las malas actuaciones de la FIFA, no provoquen acciones más allá.La otra semifinal estará protagonizada por el primer actor Arjen Robben y su selección Holanda, que harán frente a su similar de Argentina, un duelo en el que nuevamente el arbitraje tiene que sentar cabeza y sobre todo, no dejarse llevar por los distintos lances, clavados y caídas del holandés, que al parecer vive para ello.Estas instancias que de por sí ya tienen brillo propio, deberán mejorar aún más, sancionar lo que se debe en el momento y sobre todo señores árbitros… ojo, mucho ojo.