Visión D

Santosmanía, no Santodesman

El pase a la gran final que obtuvo el domingo Santos Laguna de soberbia manera sobre Chivas, despertó un fenómeno social que ya se extrañaba: la Santosmanía.Quizá hay aún personas a quienes no les había tocado ver la celebración de los aficionados cuando el conjunto lagunero sale avante, demostró desde los últimos partidos de la temporada regular, que sí son Guerreros y que no se darían por vencidos, pues bien, no quedaron en la raya, siguieron a los cuartos de final ante nada menos que el líder Tigres, y fue en esa instancia que Santos Laguna demostró que estar en último lugar no significa estar vencido y lo demostró al eliminarlo y avanzar a las semifinales.

Y en esta instancia, Santos volvió a crecer y sobre todo en los partidos de vuelta, es por eso que se encuentra ya en la gran final.¿Porqué hacer este recordatorio? Ya todos lo sabemos, así como sabemos que en cada presencia de Santosmanía, llega entre la alegría, la emoción y la pasión, pero con ello el desorden público, el peligro de las masas y la falta de respeto tanto para la autoridad, como para las familias laguneras que salen a la calle para ser parte de la marea albiverde.

No podemos negar lo que se ve en cada Santosmanía, porque no es justo que sólo por un sector inadaptado, el resto de los ciudadanos no puedan disfrutar de la alegría que les da ver el paso tan perfecto que lleva su equipo, por lo que hay que ser razonables, gritar, cantar, demostrarle a los pequeños que la grandeza de Santos está también en su afición y esta debe ser apasionada y ecuánime, desbordante, pero consciente, para que los niños puedan disfrutar en grande lo que es la pasión del futbol, lo que deja en cada corazón y como un equipo se levanta y logra ser un ejemplo de superación, no sólo en futbol, también en la vida misma.Santosmanía sí, Santodesman…  No, recuerden que los reglamentos cambian y hasta sanciones puede haber si transgreden la ley, hay que apoyar al equipo de todos, serle fiel significa hacer lo mejor para que los jugadores sólo se concentren en hacer su trabajo, que el de los aficionados es apoyarlos hasta que se dé el silbatazo final, no importan marcadores, hasta que los primeros 90 minutos de esta final hayan concluido.