Visión D

Oribe el grande

Cuando Oribe Peralta Morones tocó un balón por primera vez en esos terrenos polvosos del ejido  La Partida, por muchos sueños que hubiera tenido, jamás imaginó que llegaría a ser uno de los más emblemáticos y llamativos jugadores que ha dado México.
Llevó el esférico dando tumbos de una portería a otra en aquél primer equipo ‘Los Vagos’, rodada que lo llevaría a probarse en varios equipos y cuando debutó con Morelia aquel 22 de de febrero de 2003, inició una carrera que lo tiene hoy como uno de los seleccionados inamovibles de Miguel Herrera para vestir la playera en las tierras brasileñas para participar en el Mundial 2014.
Su camino en esta profesión del balompié no ha sido sencilla, pero ni las lesiones, ni las falsas esperanzas e incluso los desplantes de varios equipos, mermaron en algún momento sus sueños de grandeza.
Jaguares fue un impulso, plantel en el que comenzó a demostrar alto potencial de juego y un enigmática y seductora relación con el balón y las redes rivales, lo cual lo puso en la mira de varios equipos, pero fue sin duda con Santos Laguna, que el ‘Cepillo’, consiguió demostrar que tan alto podía llegar.
Hoy, a pocos meses de que arranque la justa mundialista, periódicos nacionales e internacionales le han dado el reconocimiento y el lugar que se ha ganado a pulso, sobre todo tras su enérgica presencia en los Juegos Olímpicos de Londres 2012, en el cual terminó por congraciarse con la fanaticada, al anotar dos goles que le dieron a la postre la medalla dorada a México.
Ya de ahí no lo soltaron, el nombre no sólo de La Partida, sino el de Coahuila y el propio territorio nacional, ha sido su principal bandera.
La sencillez que lo caracteriza, su sinceridad para no caer en ‘falsas promesas’ y no dejarse guiar por los innumerables calificativos que lo ponen en lo más alto del futbol, han sido su principal certeza, él sigue buscando goles, prestando balones para que sus compañeros de juego en Santos o en la Selección, logren la anotaciones que al momento se le escapan. La desesperanza no entra en su mente, aún y cuando en este torneo la sequía se le presentó, bastó con anotar una vez para conseguir al momento 5 goles, los cuales lo tienen en el lugar 10 de la tabla de goleo nacional.
Es ese guerrero al que hoy ‘ensalzan’, el que trabajó, como cada lagunero lo hace al amanecer, con entusiasmo y sueños, el que hay que seguir en el próximo mundial.