Visión D

Necesario despertar

Mientras algunos jugadores como Marchesín se echan la culpa de los malos resultados y da un respaldo total a su técnico, la afición sigue sin entender los proyectos del técnico Pedro Caixinha, sin embargo no dan paso atrás y esperan en cada partido que ese sí, sea el bueno. Viene uno de los partidos más importantes, porque el rival es conocido y nada estimado por los aficionados de casa, el viernes viene Tigres para cumplir la fecha 11, momento para un triunfo obligado.

Este lunes el portero argentino salió en defensa del técnico lusitano, para señalar que si el proyecto no funciona es porque los jugadores no hacen lo que él les pide en la cancha, no se han escuchado pronunciamientos de otros albiverdes, por lo que supongo que hay cierta similitud en la opinión del argentino respecto a su desarrollo.Pero la falta de contundencia no es algo nuevo dentro de las fallas del equipo, incluso cuando aún estaba Darwin Quintero, era ya un problema inminente, como una piedrita en el zapato, no sólo del jugador, también del resto del equipo y por ende de su técnico.

La situación se agravó, desde que el menudo jugador decía en las ruedas de prensa, que no era para alarmarse y que todo llegaba a su tiempo, también se dijo que los medios de comunicación exageraban, pero lo cierto es que esa pequeña bola que no debía preocupar, se convirtió en un gran problema justo ya en la fecha 11 del Torneo Clausura 2015.Seguramente ya se ha prestado atención ahora sí al grave problema de contundencia, a los errores de falta de concentración para definir en los momentos cruciales del partido. 

El problema se encuentra ubicado, pero lo que verdaderamente se requiere es que se vayan buscando y dando soluciones, que se trabaje en cada sesión como si fuera el entrenamiento previo al campeonato, la paciencia es una virtud, pero también tiene caducidad, la afición ya no la tiene, exige, se cansa, cae con su equipo y le urge levantarse, pero no lo harán solos, necesitan que su equipo se ponga de pie y haga lo que tiene que hacer cuando está en el campo: jugar.