Visión D

Júbilo TRIcolor

La Selección Mexicana le brindó una alegría más a los millones de mexicanos que estuvieron pendientes del duelo ante Croacia, a la expectativa y con cierta incredulidad, la esperanza estaba ahí, pero faltaba fe en que se pudiera avanzar nuevamente a la fase de octavos de final.Antes de que terminara el partido de este lunes, la incertidumbre reinaba en la cabeza de los aficionados mexicanos, que conscientes de lo peligroso de los croatas, rezaban para que la victoria cayera de éste lado.Aún así, mientras los jugadores salían al campo, los aztecas entonaron el Cielito Lindo al unísono y de una forma tal, que enchinaron la piel de propios y extraños, algunos en sus butacas derramaban lágrimas de emoción, la comunión en las gradas estaba completa, sólo faltaba esperar a que los de abajo salieran a la cancha en la misma sintonía.No existía la seguridad de verlos subirse al tren de los octavos, pero Rafael Márquez, Andrés Guardado y hasta Javier ‘Chicharito’ Hernández, hicieron valer su condición y alzaron la mano por México.Pese a que el primer tiempo se nulificaron mexicanos y Croatas, el encuentro fue subiendo de tono, las llegadas al arco rival tanto de una como de otra selección brindaron un buen espectáculo, creciendo la expectación para el segundo tiempo.Oribe Peralta, el ‘Hermoso’ lagunero, de nueva cuenta no pudo servirse con la cuchara grande, no es sencillo abrirte paso cuando el rival conoce su peligrosidad, amén de las jugadas individuales y que pese a ello consiguió dar un buen servicio al ‘Principito’, para que se hiciera presente en las redes. A fin de cuentas de eso se trata, de jugar en conjunto por un fin común, en este caso avanzar a octavos. El sello lo dio el ‘Chicharito’ y la Arena Pernambuco estalló en sana alegría.Hasta ahí estamos bien, el rival que viene es nada menos que la ‘Naranja Mecánica’, una selección que ha demostrado que está para cosas grandes y será un rival difícil de vencer. Las voces se alzan y aseguran que hasta ahí llegó el Tri, pero habrá que esperar, porque Herrera está insaciable y quiere mejorar lo hecho por México en los Mundiales de 1970, 1986, 1994, 1998, 2002, 2006 y 2010. ¿Se alcanzará un mayor júbilo TRIcolor?