Visión D

Al Corona con convicción

Santos Laguna se encuentra en el peldaño 17 ya en la jornada 11, un panorama negro para el actual monarca del torneo y que imperiosamente busca dejar los últimos lugares, hoy se enfrenta a Dorados, equipo colero de la general.

En su último juego de local, el conjunto lagunero salió abucheado, y se entiende el proceder de los aficionados, sin embargo tampoco es la solución al problema, exigir es el punto correcto, el cómo es la diferencia.

De nada le sirve a Santos que sus seguidores no acudan al estadio, no jugarán mejor así, los planteamientos serán desesperados y no congruentes, porque ante todo se sigue buscando el buen futbol en la cancha.

De nada funcionan los abucheos ante un equipo que el rival va dominando, animar puede ser más la solución y darle al partido un aire de misticidad, porque pese a que el guerrero esté caído, las alarmas brincan cuando la gente motiva y se prende en cada jugada.

Y esto resulta lógico, como en una depresión, si la persona piensa en que está deprimido, en que no funciona y se mete en su cabeza que no hay solución y que nada de lo que haga servirá para algo, sin duda que ni los medicamentos ni las múltiples terapias con el psicólogo, lo harán salir del problema.

Así con Santos Laguna, si se encuentra estancado, no se ubica en su propio proceso de juego, los silbidos, nentadas de madre, recriminaciones o abandono del estadio a medio partido, le beneficiarán en algo, por el contrario, el ánimo decae y la desesperación se acrecenta, dejando los resultados a un lado.

Santos se encuentra enfermo, y como los amigos, necesita de la ayuda de los aficionados para salir adelante, esos amigos innumerables que tiene en facebook, twitter y que se desgarran diciendo que la camiseta está más que puesta, hay que demostrarlo también, los jugadores en la cancha y los aficionados en las butacas, ¿qué se pierde? nada, ¿qué se gana? la posibilidad de darle un último respiro al caído, una inyección de adrenalina, ¿donde quedó la frase ‘un guerrero nunca muere? Este martes lo demostraremos ahí, al pie del cañón, como guerreros, como santos, como esperanza para los albiverdes, que no logran ver la luz en el túnel oscuro de la competencia.