Hablemos como cuates

Ya no se extraña a Lobos en Tigres

Sinceramente esto no es cuestión de nostalgia ni de sentimentalismos, se trata de funcionamiento, futbol, cancha, dinamismo, ritmo y, sobre todo, excelencia al ataque.

Es cierto que los rivales de Tigres en la Copa no son los mismos que en la Liga, que Puebla, Atlante y Veracruz jugaron con suplentes sus partidos de la recta final, pero tampoco hay que negar que Tigres se ve mucho mejor en este torneo, no por obra de la casualidad hizo más de 25 goles.

Está claro que genera muchísimas más jugadas con Emanuel Herrera y con Alan Pulido juntos; tengo en mi poder más de 14 minutos de edición del argentino Herrera en Tigres y… qué clase de jugador es.

¿Les digo algo? Ya no hay que buscarle en todo el mundo, éste debe ser el compañero de Pulido en la delantera, hay que comprarlo. Lobos ya pasó su tiempo en el equipo titular. Ojo, no quiero decir que sea mal jugador, solamente digo que el equipo felino va a otro ritmo, muy pero muy alejado a lo que puede presentar Lobos.

Miren, el ejemplo más claro fue un mano a mano contra Querétaro donde alarga el balón y muy apenas pudo tirar cuando se estaba cayendo. Es en serio, hay momentos en la vida de un futbolista, y creo que el de Lobos con Tigres ya llegó a su recta final.

Tal vez hasta él sienta que es lo mejor, eso sí no lo sé, pero lo que sí me queda claro es que el funcionamiento nos da la razón. Espero no incomodar a nadie con este comentario: el 10 de Tigres dio mucho y fue pieza fundamental en el campeonato de hace algunos años, pero todo en algún momento cobra factura y creo que es momento de pensar seriamente en qué hacer con Lobos de aquí en adelante, porque tampoco creo que aguante la banca. Difícil decisión: o te desprendes de un ídolo o lo aguantas sacrificando un gran potencial ofensivo…   

aldo.rodriguez@multimedios.com