Hablemos como cuates

¡Bienvenido, "Turco"!

Aún recuerdo cuando te separaron del plantel del Monterrey. Ese día me tocó estar presente como reportero en El Cerrito, antes las canchas de entrenamiento de los Rayados. Saliste cerca de las 7 de la tarde, ya era de noche y tenías lágrimas en los ojos.

No sé si fue suerte o sabías que ya llevaba un año cubriendo la fuente y sólo me dijiste: “Así son las cosas, amigo; estoy fuera para siempre”.

En ese instante me di cuenta que eres un tipo leal y honesto, no por darme la nota que en su momento reporté a RG La Deportiva, sino porque se me vino a la mente todo lo que tú hiciste por este club. Hasta en algunos viajes pagando dinero de tu bolsa.

De ahí te fuiste al Irapuato, en donde te volví a entrevistar un año después en un hotel del centro de la ciudad y me dijiste: “Algún día volveré como entrenador a Rayados”.

Ya la historia de ahí en adelante todos la conocemos. Fuiste campeón con Xolos, sí, con ese equipo con poco tiempo en la Primera División de México y regresaste a Argentina para estar con el equipo de tus amores, y con lo más importante para ti: tu familia.

Hoy regresas como un grande a un equipo grande que sí te valoró, no como los Rayados, que aun y corriéndote aquella noche, siempre dijiste que te gustaría regresar; aun así no te quisieron traer, un error que creo que les costará mucho.

Prefirieron darle la continuidad al Profe Cruz, que no veo nada de malo en eso, pero lo que sí creo es que con el primer día de presentación en el DF dejaste en claro que tienes ese carisma y arrebato para hablarle de frente a cualquier jugador que crea que ya tiene un nombre en el futbol mexicano.

Bienvenido, Turco, algún día volveremos a platicar…  

aldo.rodriguez@multimedios.com