Manchón Penal

Acompáñenme a ver esta triste historia

“El ego es como tu perro.
El perro tiene que seguir al amo y no el amo al perro.
Hay que hacer que el perro te siga. No hay que matarlo,
sino que domarlo”.

Alejandro Jodorowsky

 

La “sorpresiva” llegada de Miguel Herrera al nido tuvo un final feliz. Rodeado de múltiples especulaciones y con un guión casi tan perfecto como traído de una telenovela.

Una de las cosas que Miguel tuvo que aprender, tras su abrupta salida de la selección mexicana, fue controlar su deseo para sacar el mayor provecho a su excesiva exposición mediática. Refugiado en un rincón, fue sanando sus heridas, luchando contra sus demonios internos, ante la delicada línea de protagonismo que ya todos conocemos.

Hoy la situación es otra, regresando al equipo que lo llevó a conocer el éxito, con una reestructura en todos sus niveles, sin la piedra en el zapato de Ricardo Peláez, hoy el Piojo trabajará bajo la supervisión de su ex auxiliar técnico Santiago Baños.

En lo futbolístico, debemos reconocer que son pocos los técnicos que sacan provecho del ánimo de sus jugadores, y saben quitar los reflectores para asumirlos casi como propios, pero que se ven como héroes ficticios dignos del Canal de las Estrellas.

Qué mejor representante para este momento, que Miguel Herrera. Traído del baúl de los recuerdos para poder crear un producto de mayor impacto para los amantes futbol, pues no debemos olvidar que a lo largo del torneo tendremos transmisiones simultáneas, con los ahora hermanos del Ajusco, donde viviremos uno de los más esperados reencuentros de nuestra cultura popular, así es amigo lector el Piojo y Martinoli, juntos otra vez…

Como dirían por ahí, “de los creadores de… Canelo vs Chávez, en toda su expresión, llegará este espectáculo a su ciudad”, de la mano de la televisión abierta con nuevos bríos para todos aquellos que no se lo quieran perder.

En fin… veremos si Miguel pudo aprender la lección, donde el ego y la fama fueron los mismos que lo excluyeron de manera desafortunada, convirtiéndose en el juguete de las televisoras y en un personaje acechado por las marcas. De entrada, ya empezamos mal con una paupérrima llegada al América, negociada en lo oscurito para no hacer público algo que todos conocíamos, sin el más mínimo cuidado por la imagen de la institución que lo rescató. Podremos ser testigos de la capacidad de un hombre por sobresalir con su estrategia y trabajo en cancha, o simplemente seremos testigos, nuevamente, de este personaje de televisión. Así que, amigos, como diría doña Silvia Pinal: “acompáñenme a ver esta triste historia”. Hasta la próxima… 

@AlbertoRomeroMP