Con efecto

La terrible mezcla jarocha

El desprestigio que tiene la clase política de nuestro país hace ver como algo casi normal el acto del viernes pasado en el estadio Luis de la Fuente, por lo que tendrán que ser las autoridades del futbol mexicano quienes castiguen a este señor Kuri Grajales.

Recordemos que este personaje es un diputado y con ese fuero del que gozan estos legisladores, se sienten con la facultad de amenazar abiertamente a quien se les ponga enfrente, sin rendirle cuentas a nadie.

Este señor está acostumbrado a no respetar las instituciones, no es la primera vez que intenta denigrar y denostar al arbitraje cuando se siente perjudicado, pero ahora llegó demasiado lejos. Por más que sus lazarillos intentaban ayudarle separándole de un conflicto mayor, Kuri no se permitía ayudar. Según versiones de gente cercana al acontecimiento, tuvo a mal discutir hasta con su hijo, quien desesperado intentaba quitarle el teléfono para que no siguiera hablando (más bien, intentando ligar frases con torpeza) con la prensa por el estado de ebriedad que manejaba.

La prepotencia de este individuo no tiene límites, no podemos repetir las palabras que dedicó a un estoico Doctor Codesal, porque no están grabadas y corresponden a una sola versión, pero de ser verdad, son dignas de alguien que piensa y cree que le “viene guango” el mundo, de alguien que borracho, sabiéndose en su territorio y rodeado por guaruras, le sale lo valiente. Valiente que solo atinó a propinarle un jalón de pelos (sí, como en la primaria) a un señor que permanecía sentado sin responder ni una palabra a las agresiones.

Un día después, la disculpa, como cuando la cruda moral atormenta y el apio del clamato parece llamarnos a entrar en razón... Pero es demasiado tarde. Lo hecho, hecho está. No cabe duda que mezclar unos hielos de nula educación, una pizca de prepotencia, un chorrito de fuero, con unas cuantas cucharadas de alcohol, no es buena idea.

La asamblea de dueños del futbol mexicano tiene una difícil tarea, ya que en el papel, el representante de los Tiburones Rojos de Veracruz es el Junior homónimo, aunque esta situación se la inventaron para evadir el reglamento que no permite a un político en funciones, ser un agremiado del futbol mexicano.

Lo que es un hecho es que este señor no representa los valores de los propietarios del futbol mexicano. En ese comité existe gente que ha hecho su dinero con trabajo y con el esfuerzo de quienes laboran en sus empresas, es gente digna, que invierte su dinero en este maravilloso deporte. La escena que vimos por la televisión el viernes corresponde a un directivo de quinta categoría, de una Liga de barrio y eso no puede permitirse en una industria que aspira a ser de las mejores Ligas de futbol del mundo. 

 

Twitter: @Alberto_Duque