Con efecto

Qué pena con el Eintracht

Cuando pensamos en el pueblo alemán, por lo general surgen características que se han ganado a pulso: son trabajadores, perfeccionistas, honorables, obstinados, líderes, nacionalistas, puntuales, aman la cerveza, educados...

Sería irresponsable de mi parte afirmar que Marcó Fabián reúne solo una de estas características, pero lo que sí sabemos es que carece de muchas de los adjetivos citados. Hasta hoy, ningún mexicano ha dejado mal parado el nombre del país en el futbol germano, porque sus carreras fueron y son intachables. Si recordamos a Pardo, Osorio, Galindo, Francisco Javier Rodríguez, Guardado y hoy Javier Hernández, sus nombres solos nos hablan del porqué tuvieron una positiva estancia en uno de las Ligas más exigentes del mundo.

Si al Eintracht de Frankfurt llega el Marco Fabián de la Mora que conocemos, en verdad, ¡qué pena con el Eintracht!

Para beneplácito de todos los que amamos y defendemos en futbol nacional, nuestros jugadores que hoy participan en Ligas europeas ya no van pensando en solo estar. Hoy vemos a jugadores que triunfan en sus equipos y Ligas, ya son menos los que están más tiempo en la banca que en el césped. Espero que Marco haya considerado esto en sus cálculos antes de aceptar esta oferta que es un gran reto, algo que Marco no conoce. Tal vez esté ahí el punto importante, ya que Fabián nunca ha tenido retos en su vida futbolística.

En la Bundesliga, Marco no podrá tomar un vuelo entre semana, al terminar su entrenamiento para ir a otra cuidad a visitar a alguna novia actriz que pudiera eventualmente tener, tomar a primera hora otro avión para llegar rayando al entrenamiento en un estado físico deplorable.

En la Bundesliga, Marco no podrá celebrar un gol (si lo mete) simulando una ejecución con la complicidad de un compañero.

En la Bundesliga, Marco no podrá jugar a cuentagotas, mostrando su talento en un partido y después desaparecer por seis meses como lo hace habitualmente. Fabián nos “regala” un partido bueno por 20 malos.

En la Bundesliga, Marco no podrá ser estrella de las revistas y tabloides que publican escándalos en bares y cantinas, en casas de fiestas y en líos de faldas.

En la Bundesliga, Marco no podrá engañar a sus directivos que creen que es un crack y lo tratan como tal, aun después de amenazarlos con irse por unas monedas.

En la Bundesliga, Marco deberá sacudirse esa confianza negativa que otorga un medio mexicano, cómodo, consentidor que solo incita a la mediocridad, lugar en el que se encuentra desde que debutó, salvo contados partidos en los años de carrera que tiene.

En la Bundesliga, Marco deberá concentrarse, cuidarse, ser profesional, llevar una vida tranquila y después sacar el talento que también sabemos que posee.

En la Bundesliga, Marco deberá trabajar, trabajar y después trabajar.

En la Bundesliga, si piensan que Marco es lo mismo que Chicharito, les tengo una mala. Lo único que tienen en común es la nacionalidad y el equipo de procedencia.

 

Twitter: @Alberto_Duque