Con efecto

El mexicano, según algunos directivos

El tema de moda en días pasados sin duda fue el tan llevado y traído caso de los naturalizados en nuestro futbol mexicano. Escuchamos muchas opiniones, desde las que van en el sentido de que no pasa nada, de que no va a afectar a nuestra selección, ni al balompié nacional, calificando incluso de xenófobos a quienes se manifiestan preocupados por la falta de espacios para nuestros jóvenes jugadores. Otras opiniones caminaban en sentido contrario, desgarrándose las vestiduras, argumentando que nuestra Liga tiene los días contados si no se pone un alto al exceso de no nacidos en el país.

Cierto es que este descontrol podría atraer problemas a la selección nacional si comenzamos a ver 11 extranjeros por equipo alineando como titulares, porque por ahí se dice que no son mayoría. Cierto, pero hay que ver si son mayoría en quiénes alinean, no en los planteles completos. Haciendo una cuenta rápida,  en la jornada uno, participaron 111 no nacidos en México de 198 como titulares, y los que faltan, tomando en cuenta que estamos empezando el torneo. Es ahí donde ya nos alcanzó el exceso. Este dato, para los que dicen que aún son pocos.

Algo tendrán que hacer los directivos de la Liga MX y los dueños para analizar minuciosamente y no vernos eventualmente en el espejo de Inglaterra con una Liga envidiable, aunque no gana nada fuera y con una selección mediana para el tamaño de país, futbolísticamente hablando.

Pero lo más preocupante de todo es lo dicho por dos directivos propietarios de equipos respecto a este tema, desconozco si lo dicen sin pensar o están convencidos de lo que aseguran, porque sin duda escupen para arriba.

Empezaré por el doble discurso de Jesús Martínez, propietario de Pachuca y León, quien con suma preocupación presenta una iniciativa para poner control al número de extranjeros y naturalizados, cuando sus equipos son de los que mas no-nacidos en México tienen, y lo mas aberrante: “Lo hago porque no podemos dar ventajas”, comentó. Si bien entiendo, quiso decir: que si uno es mexicano y compite contra un extranjero ¿está dando ventajas? O tal vez quiso decir que el extranjero es mejor que el mexicano… Directamente, eso se entiende. Valdría la pena preguntarle si piensa que el mexicano es menos que el extranjero de nacimiento, o si solo los futbolistas… En fin.

Y qué tal, Jorge Vergara, anuncia que apoyará esta iniciativa “por obvias razones…”, porque ellos decidieron no jugar con extranjeros. Nadie les obligó a ser un equipo de mexicanos y a encontrar en ello una de sus máximas fortalezas y tesoros de identidad.

Lo que tendrían que hacer, antes de hablar, es cerciorarse primero que los extranjeros que vengan a nuestro país a jugar futbol, sean mejores que los mexicanos. Entonces lo que dicen tendrá una lógica, porque los directivos son especialistas en contratar a extranjeros de peor nivel que los mexicanos y después hacerles la chamba de gestoría para naturalización de manera express.

Señores, si en verdad quieren superar este problema, autorregúlense, inviertan mejor su dinero, busquen extranjeros de calidad, que sean en verdad mejores que un mexicano. Una vez que llegue, no lo pongan a jugar por fuerza para justificar el negocio que hicieron.

Ese día ganamos todos, Liga, selección y lo más importante: el aficionado. 

 

Twitter: @Alberto_Duque