Con efecto

México y la corrupción en FIFA

Nuestro país está tan acostumbrado a escuchar tantas malas noticias, al ser uno de los principales representantes del ranking de corrupción mundial, que cuando aparece un lodazal de dimensiones mundiales, como el de la FIFA, es obvio que la opinión pública pregunte: ¿Y los mexicanos?; ¿A qué hora agarran a Justino?; ¿Qué raro que el nombre de Decio no haya salido?

Hace unos meses, el diario español El País publicó un mapa en el cual se señalaban los países de donde provenían los dirigentes del balompié detenidos o investigados por el FBI, y era muy claro ver casi todo Europa, Asia y el continente americano pintados de color, excepto México.

Pues nada, así como los dirigentes mexicanos son blanco de críticas, es necesario explicar por qué ningún representante mexicano engrosa esta lista de mal portados.

En México, el futbol es una industria de carácter corporativo, si bien se maneja la idea de que TV Azteca y Televisa son los grandes controladores, en la Asamblea de Dueños hay representantes de empresas líderes, serias y exitosas como: Grupo Imagen, Femsa, Cemex, Grupo Caliente, ICA, Omnilife, Carso, así como empresas comandadas por personas de la calidad de Alejandro Irarragorri, Guillermo Álvarez Cuevas, y Valentín Diez. Estas entidades son manejadas, incluido su víncu-
lo con el futbol, de manera empresarial, con mucho cuidado en las finanzas y minuciosas auditorías que controlan desvíos y malos manejos.

Por lo mismo, la FMF no es la excepción y cuenta con un sistema de auditoría digno de cualquier empresa con finanzas sanas y control de sus ingresos y egresos.

Nuestro futbol, a veces tan criticado, tiene una característica única que provoca que no existan este tipo de actos vergonzosos. Los que estamos de alguna u otra forma ligados a esta industria, debemos señalarlo como algo positivo y no solo esperar a ver el momento en que van a nombrarnos como parte del problema, o incluso inventar teorías dignas de la ciencia ficción en las cuales un “lado oscuro” usa su poder para defender la participación de nuestro futbol en esas investigaciones.

La calidad moral de Justino Compeán y Decio de María, como cabezas de nuestro futbol en los últimos años no está en juicio. Han conducido con más buenas que malas, apoyados por una Asamblea de Dueños que vela por los intereses de la industria del futbol, y que como parte de la misma, se preocupan por su buen manejo. Ninguno de ellos está peleado con su dinero, y afortunadamente la FMF genera entradas sustanciosas a través de su Liga y su selección; entonces, andar buscando “otros ingresos” de origen no claro o ilegal, no está en el radar de nuestro futbol, ni por necesidad ni por principios.

Desgraciadamente, este tipo de análisis no venden portadas, por eso no se habla tanto del tema. Si usted lee esta humilde opinión será de los que entiendan por qué México no está metido en la corrupción de FIFA.  No todas son malas. 

 

Twitter: @Alberto_Duque