El rincón de Rufo

Los otros gallos


Ver la situación de Gallos Blancos de Querétaro le duele a cualquiera; uno se olvida de los puntos, del sistema de juego, imposible criticar a un solo jugador. Ver a 'Nacho' Ambriz viviendo esto, de verdad, causa dolor. Un tipo derecho trabajador, honesto y hoy no puede cobrar por su trabajo simplemente por todo lo que atraviesa el club.

La Federación, en un acto de bondad, informó que se hará cargo de los gastos de operación del club pero no de los sueldos de los jugadores; aquí la explicación: La FMF pondrá el dinero para que Querétaro siga participando porque, en el caso de que los Gallos no se presenten a un partido, las pérdidas entonces sí se convertirían en una cadena sin fin. El partido no se jugaría, no habría transmisión de televisión, no habría taquilla para el cuadro local. ¿Nos quedó claro la bondad de la Federación?

Al final, futbolistas, cuerpo técnico y dirigentes son víctimas, pero no precisamente de la empresa Oceanografía. Éste grupo de trabajadores confió en la Federación Mexicana De Futbol, en sus políticas que tanto gritó a los cuatro vientos, en las que se aseguró que sus candados evitarían que capitales de dudosa procedencia; hoy, ¿cuántas familias están sin el sustento económico? Y no saben si llegará algo para llevar alimento a la casa, y esto porque a alguien, en el edificio de la Federación, le pareció que la gente de Oceanografía tenía cara decente; así que adelante, pásenle con su inversión.

Desde aquí, el abrazo solidario para los integrantes de este equipo de futbol que hoy son trabajadores que no pueden cobrar el producto de su esfuerzo; sin embargo, este no es un caso aislado.

Por diversas circunstancias se han dado situaciones donde trabajadores pierden su fuente de empleo sin ser culpables de nada. Historias oscuras en Querétaro o en Irapuato dieron, como resultado, la desafiliación de los equipos de estas localidades, desaparecieron y, desde luego, esto ocurrió debido a que, de la noche a la mañana, la Federación se enteró que el capital para solventar a las instituciones no era de procedencia limpia.

Ante la desaparición de franquicias, la gran pregunta es: ¿Qué fue de los jugadores? Masajistas, médicos, nutriólogos, cuerpo técnico, todos se quedaron sin empleo, ¿por qué?

A alguien en las altas esferas del futbol en México se le ocurrió dar acceso a personajes de dudosa procedencia y todo terminó en esta dolorosa situación.

Las situaciones son en extremo diferentes, pero existen otros casos. ¿Cuánto tiempo duró Atlas con problemas económicos? Nadie hizo nada hasta la venta del equipo a Grupo Salinas. ¿Sabe usted lo que está viviendo Puebla y Jaguares? Los jugadores de ambos clubes se manifestaron públicamente sobre el adeudo de sueldos y la Federación hizo oídos sordos, cerró los ojos; de conformidad con el reglamento, ningún equipo que tenga adeudos con alguno de sus afiliados (como lo son los jugadores) puede seguir participando en el torneo; mire usted, Puebla y Jaguares siguen en la Liga MX.

Así nos quedó claro que no se trata solo de desafiliar a un equipo, el verdadero horror se dio desde que se le permitió a inversionistas, con capitales de dudosa procedencia, participar en el futbol.

Que sigan los brillantes candados y sistema de investigación de "Doña Fede". Al final, se reduce a observar si el inversionista que toca a la puerta del futbol mexicano tiene cara de gente decente. No pues, felicidades.

Nos vemos en la próxima bandita.

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