Desde París

Es notable cómo cambia el ambiente al paso de los días...

Carlos Albert
Carlos Albert desde París (Carlos Albert)

Ciudad de México

Como sucede con las tácticas de guerra, en las que de pronto resulta conveniente retirarse del campo de batalla por alguna razón... para regresar más fuertes o mejor pertrechados, etc., así también sucede en esta Eurocopa. Es notable cómo cambia el ambiente al paso de los días, como después de las últimas batallas de cuartos de final, al conocerse los cuatro semifinalistas... Francia, Alemania, Portugal y Gales, y también al conocerse las sedes de estos juegos, los seguidores de los equipos inician una nueva aventura, buscando boletos y hoteles.

Y por lo mismo, en estos días de descanso se siente en el ambiente de la Euro un ambiente de calma chicha como diría mi abuelita... de pronto todo mundo corre a su hotel para reubicarse en las nuevas tierras de esta "guerra deportiva", y esto se refleja en el ambiente, en las calles, los restaurantes, incluso en las cercanías de los estadios el cambio es brutal... se convierten en fantasmas solitarios, en terrenos fríos, pero al mismo tiempo se siente en el ambiente que algo se está cocinando. Uno sabe que los aficionados están planeando su regreso al escenario, que están cambiando sus expectativas, que se sienten más cerca de la final y eso los motiva y los tiene contenidos, reuniendo fuerzas, consiguiendo armar sus grupos, preparándose para la embestida final... eso es lo que siento yo que soy neutral en este tema.

Noto claramente este fenómeno, lo palpo, lo respiro... después de 15 días de convivir con fanáticos de tantos países, después de haber convivido con sus alegrías y tristezas convertidas en cantos o incluso en borracheras, hoy extraño en los lugares públicos a esos miles de aficionados y su algarabía, sus gritos y cantos, sus coloridas vestimentas, pero sé que están ahí, los huelo, los percibo agazapados, los siento acercarse lentamente... la batalla no ha terminado, apenas empieza lo más difícil, y por tanto, lo más intenso dentro y fuera de la cancha.

Hoy, que fui al estadio aquí en París para grabar algunas cosas, me pareció imposible creer que ahí mismo hace días, miles y miles de aficionados, lo colmaron de gritos, aplausos, cantos, lo pintaron de colores y lo convirtieron en el centro de su vida. Pero al mismo tiempo, de pronto sentí que el asfalto se cimbraba y que el corazón del estadio volvía a latir aunque lentamente... y fue cuando de pronto sentí que esta pausa solo es eso... un momento de reacomodo, de rehabilitación, un momento para retomar fuerzas y regresar a la pelea más fuertes y vivos que nunca. PD. Bendito futbol que me permites sentir tus influencias, tus sentimientos y vibraciones, aun cuando tus estadios están en "pausa".