La arriesgada apuesta de los Hank en Dorados

El Pez se fue en un año, a pesar del esfuerzo económico y deportivo del político y empresario también propietario de Xolos de Tijuana

La afición de Dorados, otra vez, vivió un descenso en México
La afición de Dorados, otra vez, vivió un descenso en México (Mexsport)

Ciudad de México

Grupo Caliente, del empresario y político Jorge Hank Rhon, en 2013, adquirió el sesenta por ciento de los Dorados de Sinaloa a Eustaquio de Nicolás, con el fin de ascender y establecer al Gran Pez en menos de cinco años como uno de los contendientes en la Liga MX, aunque la sociedad contaría con límite de tiempo, a causa de la reglamentación del futbol mexicano, que impediría en 2018 la multipropiedad.

En 2015, Dorados consiguió, a costa de los Rayos del Necaxa, su objetivo, y ocupó el lugar de los Potros de Hierro del Atlante en Primera. El primer paso se dio y el club de Sinaloa subió antes de esos cinco años que se trazó la administración. La tarea, ahora, encontrar el balance para arraigar en la cúspide del balompié tricolor.

El sendero tenía tinte de emular a Xolos, fundado en 2007 y que en 2011 subió al máximo circuito del futbol mexicano; incluso, de la mano de Antonio Mohamed, en el Apertura 2012, se consagró como campeón en Liga MX ante los Diablos Rojos del Toluca en el Nemesio Díez, cinco años en los que la franquicia de la frontera se estableció y echó raíces.

Sin embargo, el Pez, en un año, se despidió de la división de honor con más pena que gloria. Apenas tres victorias en 14 Jornadas del Clausura 2016, descenso matemático ante Tigres a falta de tres partidos para cerrar la fase regular.

Según el listado del medio especializado Forbes, del periodo 2014-15, Dorados tenía un valor de 8 millones de dólares, costo que nada tiene que ver con la valorización de su 'hermano' mayor: 73.2 millones de dólares, producto de una considerable inversión en el Estadio Caliente (más de 50mdd) y la adquisición de futbolistas destacados, máxime la atención que dio a sus fuerzas básicas que, incluso, aportan seleccionados mexicanos y estadunidenses.

Tres técnicos desfilaron en Dorados para consumar un fr.acaso en la inversión que, según cálculos respecto a los últimos equipos que lograron su ascenso, necesitaron una inyección de poco más de 20 millones de dólares para la estabilización en refuerzos; ahora, en cifra de Transfermarkt, el club mantiene un valor en su plantilla de poco más de 21 millones de dólares.

El argentino Carlos Bustos, el colombiano Luis Fernando Suárez y el mexicano José Guadalupe Cruz, hombres que, desde el banquillo, no pudieron enderezar un navío que hoy se hundió, otra vez, al Ascenso MX, segunda ocasión en la que se va al Hades (2006).