Tres señales que condenan a Cruz Azul

Tomás Boy tiene todo en contra para renovar su contrato una vez que concluya el Apertura; los resultados y sus polémicas han provocado que la directiva vea ahora más factores negativos


Christian Giménez, durante el partido de Copa MX ante Gallos
Christian Giménez, durante el partido de Copa MX ante Gallos (Mexsport)

Ciudad de México

Tal parece que Tomás Boy tiene contadas sus horas en Cruz Azul, a menos que consiga meterse a la Liguilla y conquiste el título de Liga. No hay más para el Jefe. En las últimas semanas su equipo ha tenido una leve mejoría en la Liga, pero ésta ha sido insuficiente para meterse a los puestos de Liguilla, además, las polémicas de Tomás han robado los reflectores.

Tampoco los resultados han estado de su lado. Al entrenador solo le queda la Liga para salvar un semestre en el que ya dejó ir la Copa Mx, cuando tenía la llave más accesible para llegar a la Final.

En cuatro partidos, Cruz Azul y Boy se juegan su futuro en el Apertura. Aunque a raíz de las últimas polémicas del entrenador, parecería que la Liguilla ya no le garantizaría la posibilidad de renovar para la siguiente temporada y solo la obtención del título le regresaría el beneplácito de todo el entorno cruzazulino.

El mismo Tomás lo tiene muy claro y una vez concretado el fracaso en el torneo copero, aceptó que las posibilidades de renovar su contrato (el cual expira una vez que concluya el campeonato) son cada vez más reducidas.

 “Se están acabando (las posibilidades) porque los resultados no se dan conforme a lo proyectado. Creo que el equipo está bien, se ha empatado mucho cuando debimos haber ganado algunos. Lo que me preocupa son estos partidos definitorios. No podemos cometer estos errores”, dijo el Jefe luego de la derrota ante Querétaro.

EL discurso de Billy

Guillermo Álvarez Cuevas es un presidente que respeta el proceso de sus entrenadores, pero parece que al mandamás de La Máquina se le acabó la paciencia con Tomás Boy.

Primero exigió cambios en la alineación de Cruz Azul, con la inclusión de elementos como el Chaco Giménez, y luego del bochornoso espectáculo que tuvo Boy el sábado, al ser expulsado por mostrarle la cartera al árbitro, Billy sentenció lo siguiente: “En su oportunidad se habló con él, sobre todo cuando hubo los dos primeros incidentes. En ninguna institución quisiera uno que los que están de responsables hagan este tipo de situaciones, porque desde luego que afectan la imagen del club y de la persona”.

También Billy afirmó que las cosas no le favorecen al Jefe para seguir: “La evaluación al momento se ve negativa. Haremos la evaluación al final”.

Las polémicas del Jefe

La molestia de Guillermo Álvarez Cuevas está más que justificada. En este torneo Tomás Boy ha vuelto a ser el mismo de siempre: polémico. En sus primeros meses con La Máquina, el Jefe intentó ser mesurado y más tranquilo, pero tal parece que ahora la presión lo está agobiando y empieza a tener los desplantes que lo caracterizan. Hace unas semanas celebró de manera burlona, dedicándole (según sus propias palabras) el festejo a los medios de comunicación que lo han criticado; ese mismo día se encaró con aficionados a las afueras del estadio, provocando una situación muy tensa y peligrosa. Su más reciente escándalo fue que le mostrara la cartera al árbitro Luis Enrique Santander.

Todas estas conductas eran las que temía la directiva y una de las razones por las que en el pasado evitaron su contratación.

Los malos resultados

Más allá de su forma de ser, Tomás Boy tiene como principal enemigo los resultados. En poco más de un año al frente de Cruz Azul, el Jefe no ha podido realizar el cambio que tanto se esperaba en La Máquina.

En su primer torneo tenía el pretexto de haber llegado de relevo, pero en el Clausura 2016 pudo trabajar con el plantel desde el principio y luego de levantar expectativas, el equipo se le cayó por completo quedando fuera de la Liguilla.

En Copa quedó fuera en semifinales ante Necaxa en su estadio. Ahora, en este semestre, su Cruz Azul ha sido irregular y nunca se ha podido meter a los puestos de Liguilla. Con pocas opciones, deberá tener un cierre casi perfecto para llegar a la fase final y de ahí luchar por el título para salvar su puesto. En Copa volvió a fracasar como local, ahora frente a Querétaro.