Futbolistas femeniles desean ser un ejemplo

Para Reyna Velázquez, jugadora de Cruz Azul, es importante aprovechar el apoyo que recibe el futbol femenil.

Reyna Velázquez
Reyna Velázquez (Imago7)

Ciudad de México

Si algo tenía claro Reyna Velázquez era su deseo enorme de convertirse en futbolista profesional. Por eso, desde los 11 años empezó a practicar de manera rigurosa este deporte y buscó un equipo dentro de las pocas Ligas femeniles que tienen prestigio en la ciudad. En ese momento, el panorama no era muy promisorio, pues existía poco apoyo para el futbol femenil en el país. Sin embargo, desde el año pasado las cosas han cambiado.

REYNA VELÁZQUEZ salió lesionada en el duelo ante América al arrastrar una tendinitis tibial, por lo que es duda para el partido de hoy.

La Liga Mx anunció la creación de su rama femenina, primero con un torneo de Copa y ahora con el establecimiento formal de la Liga. Noticia inmejorable para cientos de jóvenes que como Reyna añoraban practicar este deporte.

"Es una emoción muy grande pertenecer a esta nueva historia en el balompié mexicano. Me siento feliz porque logré un objetivo más en mi vida y espero en el futuro ser un ejemplo para las niñas que vienen detrás", aseguró Reyna en entrevista con La Afición.

Sabi, como le gusta que le digan, nació en Nezahualcóyotl, Estado de México y emergió de las filas del Club Laguna, equipo fundado y dirigido un tiempo por la ex seleccionada mexicana, Mercedes Rodríguez.

Esta escuadra vio la formación de jugadoras que han puesto en alto el nombre de México como Maribel Domínguez, Stephany Mayor, Olga Cervantes, Rubí Campos y Cecilia Santiago, actual portera de América.

"Yo inicié en el Club Laguna en el deportivo Magdalena Mixihuca de la delegación Venustiano Carranza. Ahí participé en las Olimpiadas regionales y nacionales organizadas por la Conade. En 2016 nos llevamos la medalla de oro y este año la de plata", rememoró Reyna, con una sonrisa en el rostro.

La jugadora tenía pensado seguir entrenando con el equipo lagunero, pero el pasado 6 de enero, después de una práctica, su mamá la recibió con una noticia que cambiaría su futuro: "Ese día era mi cumpleaños y al llegar a casa, mi mamá me dijo que habían abierto la convocatoria para formar parte de la femenil de Cruz Azul. ¡Fue un gran regalo! Aunque me agradó la idea, no tenía planeado asistir, quería prepararme para llegar con un mejor nivel, pero mi familia me convenció de dar el paso".

Reyna confesó que durante las visorías su inquietud aumentó al ver mucho talento de las aspirantes: "La semana de pruebas fueron los días donde experimenté más nerviosismo, porque nos dijeron que unas horas después de culminar con las sesiones recibiríamos un correo para saber si habíamos pasado a la siguiente fase. Gracias a Dios, logré el objetivo y me quedé".

La medio de contención cruzazulina es una joven más que combina el futbol con los estudios y está a punto de comenzar su tercer año de preparatoria con especialidad en radiología; aunque ya piensa en su futuro y está convencida de que al culminar su educación media superior se enfocará en su sueño futbolístico.

"Por el momento, no está en mis planes una carrera universitaria, me gustaría dedicarme de lleno al futbol. Después, buscaré una beca deportiva para continuar mis estudios en Estados Unidos o Europa", confesó la cementera.

Aunque apenas iniciará la tercera fecha del torneo, La Máquina presenta algunas complicaciones para poder despegar al registrar dos derrotas, una de ellas muy sangrante, pero que no merma con las intenciones de sus jugadoras por repuntar. Sabi, toma la batuta de líder motivador y no permite por ningún motivo la caída de su equipo: "Lo que más me gusta hacer es levantar al equipo, exigirles. Siempre trato de animar a que peleemos cada balón".

Con Gabriel Peñalba y Alex Morgan como su ejemplo a seguir, Reyna Velázquez figura en Cruz Azul por su gran capacidad dentro del campo para iniciar la defensa, proponer el ataque con un primer pase, recuperar la pelota y destruir el juego cuando es necesario.