Refuerzos tardíos no es la mejor opción en Cruz Azul

Casi siempre que La Máquina ficha algún jugador de último minuto, éste no suele responder a las expectativas; los celestes analizan una contratación más. 

Ciudad de México

Al Cruz Azul de Paco Jémez le han pegado fuerte las lesiones en este arranque de semestre. En una semana La Máquina se quedó sin el chileno Martín Rodríguez y el argentino Julián Velázquez, quienes estarán fuera al menos un mes de competencia.

Por tal motivo, el sábado, luego del juego contra Chivas, Paco Jémez dejó entrever que era necesario que la directiva le trajera un refuerzo más para cubrir estas bajas. "Si el club no hace algo al respecto cometería un error muy grave", advirtió el técnico español.

Es lógica la preocupación de Jémez. En el lapso de cinco días se quedó sin dos piezas que eran titulares en su esquema. Apenas en la Jornada 1 contra Tijuana, Martín Rodríguez sufrió una aparatosa entrada por parte del portero Gibrán Lajud, que le derivó en un esguince de ligamento colateral medial en la rodilla derecha.

Su tiempo de recuperación es de tres a cinco semanas (ya lleva una), por lo que en el mejor de los casos regresará para la Jornada 8.

Luego de la infortunada lesión de Rodríguez, vino la de Julián Velázquez, en el debut del equipo cruzazulino en la Copa Mx. El zaguero argentino tuvo que salir al medio tiempo del juego contra Zacatepec, luego de un choque en su rodilla izquierda. Esto le provocó una molestia que tuvo que ser tratada con una artroscopia. Su tiempo de ausencia será de tres a cuatro semanas.

De esta manera, La Máquina prescindirá al menos un mes de estos dos jugadores, los cuales se habían ganado un lugar en el once de Jémez.

CASI NUNCA FUNCIONA

Pero así como es entendible la exigencia de Paco Jémez para que la directiva le traiga al menos un refuerzo más para suplir estas bajas momentáneas, también se debe tomar en cuenta que a Cruz Azul casi nunca le resultan positivos sus fichajes de emergencia.

Si algo siempre se le ha criticado a La Máquina, es a la dificultad de cerrar en tiempo y forma a su plantilla antes del comienzo de un campeonato. Desde hace algunos semestres, con la llegada de Eduardo de la Torre a la dirección deportiva, este aspecto ha mejorado, pero aún no del todo.

En la última década, Cruz Azul ha realizado el fichaje de nueve jugadores ya con el torneo en marcha. Ojo, esta estadística no está considerando a los elementos que sí llegaron durante la pretemporada, pero por algún trámite administrativo (visa de trabajo o pase internacional) no pudieron ver acción desde la primera jornada, de lo contrario la cifra sería mucho mayor.

Bueno, estos nueve elementos que fueron contratados ya con la temporada en marcha no lograron hacer una diferencia. Algunos tuvieron la posibilidad de seguir en el club, mientras que a otros les dieron las gracias apenas terminado el semestre.

Por ejemplo, en el Clausura 2009, ante las lesiones de algunos elementos, Cruz Azul decidió fichar al peruano Roberto Ovelar. El atacante debutó en la Jornada 3, pero apenas jugó un par de juegos y también salió lesionado. Al final, solo pudo acumular 203 minutos sin ningún gol por lo que tuvo que abandonar el plantel.

En el Apertura 2009, La Máquina mantenía una plaza de extranjero y luego de caer en su presentación ante Querétaro, anunció la llegada del chileno Emilio Hernández. El andino debutó en la Jornada 2 y al concluir el semestre sumó 684 minutos, pero el cuerpo técnico decidió prescindir del él.

En el Apertura 2011, La Máquina tardó en finiquitar su última contratación. Primero trajo al colombiano Wason Rentería, pero un problema en sus exámenes físico hizo que el club descartara su fichaje. Cuando se creía que ya no contrataría a nadie, anunció de manera sorpresiva la llegada del también cafetalero Edixón Perea. En ese semestre jugó 744 minutos, pero hizo cuatro goles, lo que le valió seguir un torneo más. Luego de un año salió del club.

Historia similar a la del brasileño Maranhao, quien fue fichado ya con el Clausura 2012 en marcha, debutó en la Jornada 3 y aunque no hizo mucho, le valió para seguir en el Apertura, luego salió de la institución.

En el Apertura 2013, La Máquina realizó dos contrataciones tardías: la del argentino Mauro Formica, que debutó hasta la Jornada 8, y la del camerunés Achille Emaná, quien lo hizo en la 9. Ambos aportaron poco en su primer semestre, pero Mauro fue clave en el que le siguió por lo que permaneció en el club hasta el Apertura 2015; en cambio, Emaná fue de los que tuvo un paso gris.

En el Apertura 2015, se dieron otros dos fichajes a destiempo: Jorge Benítez y Federico Carrizo. El primero jugó en la Jornada 3 y el segundo hasta la 10; al Conejo le alcanzó para permanecer cuatro torneos, mientras que al argentino se le dio las gracias al término de ese semestre.

Por último, en el Apertura 2016, la directiva sorprendió con el préstamo de Erick Torres. El Cubo tuvo un paso desafortunado, pues debutó hasta la Jornada 8, y luego se lesionó, perdiéndose casi todo el campeonato. Sus números: 46 minutos de juego en tres partidos.

De esta manera, Cruz Azul debe meditar si se arriesgará con un fichaje de último minuto. El reglamento le permite meditarlo hasta el 5 de septiembre, pero en su historial, casi nunca ha resultado efectivo.