Aquí está el peor Cruz Azul

Nunca antes La Máquina se había quedado tres torneos seguidos sin calificar a la Liguilla, ayer con la derrota ante Toluca concretó su fracaso en el Apertura 2015; oficialmente, ya son 18 años sin título para los celestes.

Cruz Azul consumó un nuevo fracaso
Cruz Azul consumó un nuevo fracaso (Eloy Castillo)

Señoras y señores, frente a ustedes se encuentra el peor Cruz Azul de la historia. Así de simple.

Nunca esta institución se había quedado sin Liguilla en tres torneos consecutivos; pues bien, ayer con la derrota en casa (1-2) ante Toluca ya lo consiguió. Tan deprimente es esta época cruzazulina que a falta de dos juegos (el pendiente contra Pachuca y el de la última jornada ante Tigres) ya no tiene opciones de nada.

Si antes a La Máquina se le reprochaba por perder finales, hoy en día ni para meterse a la Liguilla le alcanza; de protagonista y aspirante pasó a mera comparsa en estos últimos tres torneos, uno más del montón. Así de lamentable.

Ayer terminó de extinguirse la última esperanza matemática que el benevolente sistema de competencia de la Liga MX le había dado. Cruz Azul le ha puesto punto final a una temporada de pesadilla en la que se fue cayendo dramáticamente y ni el cambio de timón (Tomás Boy por Sergio Bueno) pudo frenarla. Nadie escapa al fracaso, ni directivos, cuerpo técnico y jugadores, todos han ayudado a oficializar los 18 años sin título de Liga que ya pesan sobre la institución.

EL DIABLO LO CONDENA

Cruz Azul intentó aferrarse a su última posibilidad revolucionando su once. Tomás Boy decidió mandar un esquema muy ofensivo con Belluschi, Ariel Rojas, Chaco Giménez, Jorge Benítez y Matías Vuoso de arranque. No le funcionó; al contrario, se volvió un enredo en el que varios elementos se perdieron en la cancha.

La única de peligro que tuvo La Máquina fue un disparo suave de Belluschi que se estrelló en la zaga, después salió a relucir la experiencia de este Toluca, que a la jugada siguiente avisó con un tiro de Enrique Triverio que venía por todo al Azul.

Y fue precisamente el delantero argentino quien le puso el primer clavo al ataúd celeste, al aprovechar un trazo largo para ganarle con suma facilidad la posición al novato García Sancho y, desde varios metros fuera del área, sorprender al portero Guillermo Allison para el 0-1.

Con mucha eficiencia Toluca ya iba ganando este partido, mientras La Máquina se iba descomponiendo en luchas individuales y desesperantes. Pocas conexiones entre Vuoso, Benítez y el Chaco, y en medio campo ni Ariel ni Belluschi lograban clarificar el juego o poner un buen pase para sus compañeros. Este Cruz Azul era la calca de toda la temporada: muchas ganas, pero poco orden.

Los Diablos dominaban sin tener la pelota, pues en sus llegadas había más peligro, como en la internada al área de Antonio Ríos que obligó la salida de Allison para desarmarlo. Sin embargo, fue el mismo mediocampista el que le dio forma al marcador con un derechazo desde fuera del área que superó al portero celeste al minuto 40. El 0-2 y el partido estaba casi sentenciado.

En el complemento, La Máquina apeló al amor propio, al orgullo para conseguir una remontada casi imposible. Benítez y Vuoso tuvieron un par de remates en la misma jugada que Talavera atajó con solvencia.

Después Boy movió su banca y mandó a Joao Rojas, Federico Carrizo y Lucas Silva por el Chaco, Vuoso y Torrado, este último muy abucheado por el público. Cruz Azul tuvo enjundia y logró recortar al 88’ por medio de Benítez.

En los últimos minutos, La Máquina apretó, pero ya sin éxito. Toluca salió con el triunfo y su boleto a la Liguilla.

Por fin, el sistema de competencia del futbol mexicano le quitó cualquier posibilidad matemática a una Máquina que semana a semana parecía ir directo al patíbulo a recibir su vergonzosa sentencia. Llegó ese momento: frente a ustedes, señoras y señores, está el peor Cruz Azul de la historia.