No es la primera vez que Jémez hace una seña obscena

Hace cuatro años, Paco también 'pintó un dedo' en un juego de la Liga española; después explicó que iba dirigida a una persona que insultaba a su mujer y a su hija

Paco Jémez hace una seña obscena en duelo del Rayo Vallecano
Paco Jémez hace una seña obscena en duelo del Rayo Vallecano (EFE)

Ciudad de México

Esta mañana Paco Jémez salió a explicar la seña obscena que hizo al término del juego entre Cruz Azul y Toluca. El técnico español descartó que haya dirigido esta expresión al público en general; eso sí, dejó en claro que su destinario era una persona que lo estaba insultando y que le mencionó a sus dos hijas.

"Dicho gesto iba dirigido a un sujeto que al acabar el partido me insultó y amenazó gravemente a mis hijas. Mis hijas tienen 13 y 17 años, son dos niñas y creo que no hay nada más detestable que un adulto sea capaz de insinuar cualquier tipo de degradación sexual hacia dos menores con la intención de insultar a su padre", dijo en conferencia.

Incluso, sentenció que si un día le hiciera ese gesto a la afición, tendría que renunciar de inmediato. "También quiero dejar claro que si yo algún día cometiera el grave error de hacer un gesto como el que hice hacia mi afición o hacia una parte de ella, sería un grave error de mi parte y al día siguiente presentaría mi carta de dimisión y me iría a mi casa".

Sin embargo, esta no es la primera vez que Paco Jémez hace una expresión de este tipo durante un partido de futbol debido a que la gente se mete con su familia. En la temporada 2012-13 del futbol español, cuando era técnico del Rayo Vallecano, sucedió algo muy similar, casi una calca de lo que aconteció con Cruz Azul.

Paco y su equipo visitaban al Celta de Vigo en el Estadio Balaídos el 7 de abril de 2013; durante el calentamiento de los jugadores, Jémez se dirigió a su banca y de repente hizo el ademán (conocida en España como peineta) hacia la tribuna.

Entrevistado por el programa El Partido de las Doce, de la cadena COPE, Paco aclaró que esa seña iba dirigida a una aficionado que lo empezó a molestar detrás de su banca.

"Ha sido en el calentamiento, cuando me acercaba al banquillo. Había un energúmeno que ha dicho una cosa referente a mi hija y a mi mujer que no me ha gustado. Lo que debía es haber saltado a la grada y meterle un viaje, pero lo que hice fue rascarme la nariz", dijo en ese entonces el técnico español.

Además, agregó que nunca se metería con alguna afición: "Me molesta que digan que le he hecho una peineta a la afición del Celta porque no es verdad. A la afición del Celta le tengo un gran respeto, al igual que al resto de las aficiones. Iba dirigida exclusivamente a un energúmeno que había detrás del banquillo".

Misma acción, misma explicación. Lo cierto es que Paco es un tipo temperamental que difícilmente no genera polémica, ya sea por sus resultados o sus actitudes.