La voltereta de su encuentro

En un abrir y cerrar de ojos, la carrera de Luis Ángel Landín dio un vuelco; dejó de ser una promesa y se perdió del mapa futbolístico; ahora, busca una oportunidad para regresar

Contrastes. Landín tuvo un paso fugaz con Cruz Azul y el Tri; en Pachuca brilló
Contrastes. Landín tuvo un paso fugaz con Cruz Azul y el Tri; en Pachuca brilló (Mexsport)

Ciudad de México

La vida futbolística de Luis Ángel Landín cambió abruptamente. Hace una década, el delantero surgido en el Pachuca, maravillaba en la Liga, sus tantos y condiciones suponían que el futuro le premiaría con un escenario de mayor exigencia. Sin embargo, las vueltas del balón, las malas determinaciones dentro y fuera de la cancha y a veces, hasta dañinas compañías, cambiaron los parámetros. Hoy, el ariete, con 30 años, busca una oportunidad que le devuelva al origen, a aquellas noches, en las que sus volteretas enmarcaban sus festejos de gol.

"Estoy abierto a cualquier posibilidad, a jugar en Primera o Liga de Ascenso. Habrá que esperar a mediados de año para platicar con alguna directiva y ver qué es lo que sucede. Siempre se extraña estar ahí, jugar como profesional. En este momento trato de disfrutar a mi familia, pero ojalá que surja algo pronto. Tengo esa ansiedad de regresar a las cancha, de estar ahí de nuevo", dice vía telefónica.

Tres títulos de Liga (2003, 2006 y 2007); dos campeonatos de la Concacaf; una Copa Sudamericana y hasta un Torneo Interliga. Todos, vestido con el uniforme de los Tuzos. Todos, conseguidos antes de los 24 años de edad.

La estampa de Luis Ángel Landín representaba en la Bella Airosa la esperanza:"Cuando uno es muy joven a veces no valora lo que tiene, lo que te ha costado llegar; la declive comenzó cuando no cumplía con lo que se esperaba de mí. Perdí poco a poco la confianza en lo que sabía hacer".

Han pasado más de tres años desde su último gol en Primera División, lo marcó jugando para Querétaro (frente al Atlante; minuto 67', el 7 de febrero de 2013). A la distancia, Luis Ángel ha experimentado distintas facetas, desde militar en la categoría de plata del futbol nacional —Tecos y Zacatepec—, hasta perder una final en el futbol rápido profesional de Estados Unidos —con Barracudas FC—, pero su mente tiene como aliciente el volver a los instantes en la élite.

"Atesoro algunos momentos. Cuando debuté (22 de agosto de 2004, con Pachuca, ante Chivas), creo que fue el inicio de una recompensa, de muchos sacrificios. Cuando recibí mi primera convocatoria a la selección mexicana, fue algo que representó un orgullo muy grande; también recuerdo el gol de escorpión (ante Morelia, jugando para Cruz Azul en 2009)".

Landín Cortés hace una pausa en su discurso, piensa la respuesta. Su corazón y memoria tienen otro tipo de recuerdos, que no se han olvidado por lo amargo de su sabor: "Cuando estuve parado, casi sin jugar (entre 2009 y 2010) eso fue de lo más complicado.

El momento que más me dolió fue el Preolímpico del 2008, donde todos ponían a México para conseguir el boleto a los Olímpicos y no lo logramos. Ese torneo marcó a una generación". Sobre aquel certamen, donde México compartió grupo con Canadá, Guatemala y Haití, Landín profundiza; el cuadro nacional quedó en esa justa a un gol de pasar a las semifinales y a la postre pelear por un boleto a Beijing; el último encuentro de la fase grupal (segundo sector), desató un concierto de errores por parte de los atacantes del Tri, con Luis Ángel entre ellos.

"Teníamos una gran camada de futbolistas jóvenes, que estábamos haciendo bien las cosas en nuestro club. Hoy, el 20 por ciento de esa generación sigue como profesional. Ese fracaso dolió muchísimo y las críticas nos pesaron. La afición esperaba mucho de lo que podíamos hacer, pero la realidad fue otra. Fue una experiencia dura, que te hace madurar, pero que también te marca. Di lo mejor de mí".

HAY DIFERENCIAS

Ahora es común que los futbolistas jóvenes, sobre todo en Pachuca, destaquen en ciernes y se les brinde la oportunidad de crecer a base de minutos en el máximo circuito; en la época de Landín, esto no era común. De ahí, el atacante arremete contra las decisiones erróneas que cometió por falta de asesoría para sobrellevar de mejor manera su trayectoria. Su historia, como la de muchos, se ha perdido en el tiempo.

"En mis años era poco común que se te dieran los minutos suficientes para mostrarte. Conmigo fue diferente. Hoy hay mucho chavo que está destacando, como quizás yo lo hacía; los momentos son distintos, tal vez no tuve la asesoría correcta para explotar mis condiciones, para sobresalir más, para afianzarme. Ahora se trabaja mucho más la fortaleza mental, la preparación en ese sentido".