La mala fama persigue a Gabriel Peñalba

La Disciplinaria ratificó la expulsión del mediocampista celeste, lo sancionó con un juego y le abrió una investigación

Gabriel Peñalba
Gabriel Peñalba (Mexsport)

Ciudad de México

A Gabriel Peñalba lo persigue su fama. Una que, tal vez, se construyó a base de esas 23 amonestaciones que en poco más de dos años ha recibido y que lo han marcado como uno de los futbolistas más duros de la actualidad; sin embargo, también pudiera ser por aquellas palabras que emitió el año pasado contra un silbante al que tachó “como una vergüenza” después de que fuera expulsado.

Como sea, hoy el mediocampista está inhabilitado para jugar contra Monterrey en la siguiente jornada por una expulsión que -a juicio de varios analistas- fue muy rigorista e injusta. Pero eso no es lo peor. Peñalba también está sujeto a una investigación por un presunto escupitajo que, en caso de salir desfavorable para el jugador de Cruz Azul, lo mandaría a la congeladora por un tercio del torneo, caro para un refuerzo.

 Ayer Cruz Azul protestó la expulsión que había sufrido Gabriel por una entrada sobre Bryan Rabello al minuto 37. Pero la Disciplinaria desestimó su recurso y avaló la decisión que tomó el árbitro Óscar Macías, quien calificó esta jugada como juego brusco grave. Ahora, La Máquina intentará evitar que a su jugador lo penalicen por el supuesto escupitajo que le propinó a Nicolás Castillo y que la Disciplinaria anunció que investigará de oficio. Si las cosas salen mal para Cruz Azul, perderá a uno de sus refuerzos por seis juegos más al que ya tiene seguro.

CON ANTECEDENTES

 Los números y las declaraciones no han sido los mejores aliados de Gabriel Peñalba durante su paso por el futbol mexicano.

 En los más de dos años que lleva en la Liga Mx (llegó en el Torneo Clausura 2015 para Veracruz y ahora juega su quinto torneo), el mediocampista argentino ha sido amonestado en 23 ocasiones; es decir, promediaba hasta el Apertura 2016 cinco amarillas por campeonato.

El domingo recibió su cuarta expulsión en la Liga Mx; la última que había sufrido detonó su enemistad con el arbitraje. En el Apertura 2016, cuando jugaba para Veracruz, Peñalba fue expulsado durante el juego de la Jornada 15 frente a La Máquina por el árbitro César Ramos. Al término del cotejo, Gabriel despotricó contra el silbante de manera muy airada.

“Este arbitro es una vergüenza, yo ya no tolero más estas cosas. Me pueden dar 30 fechas (de castigo) pero prefiero sacarme esto que siento, siempre que arbitro nos pita nos caga, y no solo eso, se burla de ti, te forrea (sic) en la cancha, yo ya no sé qué sucede. Yo no puedo saber eso (si había algo contra Veracruz), pero es evidente que algo está pasando aquí, no puede ser, errores los puede tener cualquiera pero no los tratos de este hombre y no solo conmigo, sino con mis compañeros”, declaró Peñalba en su momento.

Ahora, apenas en el segundo juego con Cruz Azul, Gabriel Peñalba recibió una tarjeta roja juzgada como rigorista que, de entrada, no le permitirá jugar el siguiente partido, pero las cosas pueden ser peor para el argentino porque hay una investigación en su contra.

SERÍA PEOR

 Y el castigo puede ser peor para Gabriel Peñalba. Hoy, el mediocampista argentino está citado para afrontar un careo con el chileno Nicolás Castillo, debido a la investigación que abrió de oficio la Comisión Disciplinaria, sobre un probable escupitajo de parte del jugador de La Máquina hacia el delantero de Universidad.

 Hace una semana, la misma Comisión abrió una investigación similar para determinar si Diego Novaretti (León) había escupido a Hirving Lozano del Pachuca; una imagen de la televisión fue la prueba contundente para que la Disciplinaria castigara con seis juegos (la máxima sanción) al zaguero argentino por infringir el artículo 17 del Reglamento de Sanciones de la Femexfut.

En el caso de Peñalba y Castillo, no hay un video o una imagen clara donde se demuestre que FOTO: IMAGO7 FOTO: MEXSPORT existió tal escupitajo. En uno que ha circulado en las redes sociales -que tiene la toma muy lejana- se aprecia como el argentino y el chileno se cruzan en el mediocampo, y supuestamente fue en ese instante que sucedió la acción.

Es más, la misma directiva de Pumas, al término del partido, reconoció que tal vez no habría una imagen que corroborara lo que ellos denunciaron durante el mismo juego y por lo cual piden el castigo para el elemento de Cruz Azul.

 “Peñalba escupió a Castillo en el primero tiempo, pero la transmisión de televisión no lo documentó de primera mano. Esto se percibió desde la banca, reclamamos al cuarto árbitro y no lo vio”, denunció José Luis Arce, vicepresidente deportivo de Pumas, algo que le debe constar todavía a la FMF.