Dos años y medio en una pesadilla

En cinco torneos, Cruz Azul pasó del protagonismo a la mediocridad, afrontando la peor racha de su historia


Christian Giménez
Christian Giménez (Mexsport)

Ciudad de México

A l final del Clausura 2014 parecía que las cosas vendrían bien para Cruz Azul, que se asomaban tiempos buenos. Sin embargo, la historia fue todo lo contrario y hoy la mediocridad es su sello.

En aquel torneo regresó Luis Fernando Tena, el último técnico que había salido campeón con el club (en el ya lejano Invierno 1997) y que venía de ganar la medalla de oro en los Juegos Olímpicos de 2012; el equipo había terminado como líder de la competencia, aunque en Liguilla cayó en cuartos de final ante León; además, se había coronado en la Concachampions frente al Toluca, conquistando su segundo trofeo en dos años, pues en 2013 había ganado la Copa MX.

Parecía que Cruz Azul entraba en una buena etapa y que solo sería cuestión de tiempo para que, por fin, cayera el tan ansiado título de Liga. Pero no fue así. El equipo entró en una dinámica destructiva, de decadencia. En el Apertura 2014 no hubo Liguilla, y esto se minimizó por la participación en el Mundial de Clubes, pero siguieron el Clausura y Apertura 2015 y la historia siguió siendo la misma.

En 2016 se esperaba una revolución, pero no hubo tal y siguieron los fracasos. El Clausura fue una nueva decepción, y ahora, en el Apertura tal parece que se firmará el quinto torneo sin Liguilla de este club. Toda una marca.

Entrenadores y directivos han pasado, pero La Máquina no levanta y para el siguiente año, no solo tendrá que aspirar a llegar a la fase final, sino a salvarse del tema porcentual, el nuevo amigo de este equipo que ha dejado de Christian Giménez se lamenta lado el protagonismo.

UN EQUIPO SIN LIGUILLA

En el Clausura 2014 Cruz Azul llegó a la Liguilla como el mejor equipo del torneo, con 36 puntos y una racha de nueve victorias seguidas (de la Jornada 2 a la 10). Nadie hubiera imaginado que después de esa temporada vendría la sequía más larga en la historia del club sin llegar a la fase final.

Con el Flaco se quedó fuera en el Apertura 2014 y Clausura 2015; con Sergio Bueno y Tomás Boy quedó marginado del Apertura 2015; con el Jefe no llegó a la Liguilla del Clausura 2016, y ahora tal parece que en este Apertura 2016 no habrá fase final.

DESCENSO A LA VISTA

Al término del Clausura 2014, Cruz Azul podía presumir en ser el mejor equipo en la tabla de porcentaje. Sin embargo, ese fue la última temporada buena y llegaron las malas: 21 puntos en el Apertura 2014; 25 unidades en el Clausura 2015, 20 en el Apertura 2015; 22 puntos en el Clausura 2016; ahora lleva 16 y está en el lugar 12.

Pero una mala racha en los últimos juegos lo pueden echar para atrás al menos dos lugares más. Sí, Cruz Azul que hace dos años y medio era el mejor, ahora para 2017 tendrá que luchar por la permanencia.

PROCESOS TRUNCOS

En estos dos años y medio se ha dado algo que no se veía muy seguido en Cruz Azul: que se corten los procesos. Para bien o para mal, la directiva siempre se ha distinguido por tenerles mucha paciencia a sus entrenadores. Ahora, la falta de resultados obligó que en el Apertura 2015 la directiva decidiera remover a Sergio Bueno, luego de diez juegos dirigidos, y ahora en este Apertura 2016, de nueva cuenta La Máquina se quedó sin entrenador a falta de juegos para que concluya la temporada, pues Tomás Boy renunció a su cargo.

MALOS REFUERZOS

Si algo ha distinguido a Cruz Azul desde su último título de Liga, es la mala elección de refuerzos. La Máquina tiene un porcentaje alto de fichajes que apenas pudieron estar seis meses o un año en la institución, algunos sin mucha actividad. En estos dos años y medio, este aspecto tan negativo se ha recrudecido.

Nombres como Hernán Bernardello, Aníbal Zurdo, Carlos Lizarazo, Alemao, Roque Santa Cruz, Fernando Belluschi, Fabio Santos, Federico Carrizo, Antonio Pedroza, entre otros, pasaron sin pena ni gloria en La Máquina.

DIRECTIVA NO TIENE RESPUESTAS

La directiva, como siempre, luce fría e impotente ante la crisis de La Máquina. El miércoles Guillermo Álvarez Cuevas lo dejó muy en claro: no piensa renunciar a su cargo. En este tiempo de crisis, a Agustín Manzo le tocó los fracasos del Apertura 2014, Clausura y Apertura 2015, por lo que se tuvo que ir de la institución; en su lugar llegó Eduardo de la Torre, que aunque no planeó el Clausura 2016, le tocó el no llegar a la Liguilla ese semestre, así como en este Apertura que el club está cerca de volver a naufragar.