5 razones para preocuparse en La Máquina

Cruz Azul está firmando uno de sus inicios más flojos en torneos cortos, donde la falta de gol y la poca productividad en su estadio se han hecho latentes 


Enzo Rocco, defensor de Cruz Azul
Enzo Rocco, defensor de Cruz Azul (Imago 7)

Ciudad de México

La Máquina de Tomás Boy transita en los últimos lugares del Apertura 2016 –en el 14 para ser precisos– debido a los tres puntos que apenas ha podido cosechar en estas primeras cuatro jornadas.

Sin embargo, hay aspectos que empiezan a generar preocupación en La Máquina. El principal es, sin duda, la falta de contundencia del equipo, que en 360 minutos solo ha podido marcar dos anotaciones. También, la baja cosecha de puntos, ubica a este arranque como el tercer más flojo en la historia de la institución desde que se instauraron los torneos cortos.

Para el juego contra Querétaro, La Máquina sale obligada a enmendar el paso con una victoria, de lo contrario las alarmas seguramente empezarán a sonar en esta institución; ya que el equipo, después de dos años sin estar en la Liguilla, está obligado a ser protagonista.

Al proyecto de Tomás Boy le urge una victoria para trabajar en calma, de no llegar las dudas empezarían a generarse en torno al Jefe, ya que sufrió un fuerte descalabro el torneo pasado cuando la Liguilla se le fue de las manos.

DE LOS INICIOS MÁS FLOJOS

Los tres puntos que sumado Cruz Azul hasta el momento, luego de cuatro juegos, lo convierten en el tercer inicio más flojo en torneos cortos. La Máquina empató sus tres primeros juegos (contra Necaxa, Pumas y Monterrey), y perdió el fin de semana pasado contra Tijuana.

El peor arranque de La Máquina ha sido en el Apertura 2004 cuando el equipo no llevaba ninguna unidad en sus primeros cuatro partidos. En ese semestre el equipo terminó en el antepenúltimo lugar; en el Invierno 1999 Cruz Azul llevaba solo dos unidades en las primeras cuatro fechas, pero el equipo recompuso y llegó hasta la final de ese campeonato.

FALTA DE CONTUNDENCIA

El Cruz Azul de Tomás Boy es uno de los que más ha padecido la falta de contundencia en un inicio de campeonato. Con dos goles anotados hasta el momento, al equipo cruzazulino no le ha sido suficiente para alcanzar la victoria. Es más, de La Máquina solo ha marcado Jorge Benítez, pues el otro tanto fue un autogol de Juan Carlos Valenzuela de Tijuana.

La afición se ha metido mucho con Joffre Guerrón, el elemento que ha tenido más oportunidades de marcar, pero que hasta el momento no ha podido hacerse presente en el marcador. En los torneos recientes en los que no ha calificado Cruz Azul, la falta de gol fue un factor.

SIN UNA ZAGA ESTABLE

Aunque Cruz Azul apenas ha recibido tres goles en estos cuatro juegos, lo cierto es que Tomás Boy se tomó los primeros tres partidos para encontrar a su pareja de centrales.

En cada juego, incluyendo los de Copa, el entrenador utilizó una pareja diferente. En la Jornada 1 fue Julio Domínguez y Francisco Silva; en la segunda Julio Domínguez y Julián Velázquez; en la fecha 3, Enzo Roco y Velázquez; finalmente, ésta última repitió para la Jornada 4, pero la expulsión de Julián provocará que de nuevo cambie la zaga para el juego contra Querétaro.

En la Copa han jugado el Maza Rodríguez y Julián en el primer juego, y el Maza con Roco en el segundo compromiso.

UN ESTADIO QUE NO PESA

Los dos primeros partidos de Cruz Azul en el Azul han continuado la inercia negativa que se inició el torneo pasado. La Máquina en casa no pesa, así de simple. Apenas, en el juego contra Tijuana, el conjunto de Tomás Boy pudo romper una racha que llegó a 502 minutos sin haber podido anotar, eso sí se debe enfatizar que el tanto llegó por medio de un autogol de Xolos.

Pero eso no es lo peor, La Máquina no gana en su feudo desde el 27 de febrero de este año, cuando goleó 4-0 al Monterrey. Desde entonces ha disputado seis partidos (cuatro del torneo pasado y dos del presente) con un balance de cuatro empates y dos derrotas.

POCA AUTOCRÍTICA

Para Tomás Boy, Cruz Azul ha sido superior a la mayoría de los rivales con los que ha jugado en esta temporada. Sin embargo, en el primer juego ante Necaxa prácticamente no generó oportunidades de gol y se salvó de la derrota; frente a Pumas, sí tuvo más propuesta, pero solo tuvo dos oportunidades francas, tampoco fue un dominio avasallador.

Contra Monterrey dio el mejor partido, pero Rayados estuvo más cerca de llevarse el triunfo con los penales errados; finalmente, Tijuana pudo haber salido con una victoria más amplia de no ser por las atajadas de Jesús Corona.

El entrenador también prefirió respetar la jerarquía del Gato Silva, sacando del once, incluso de la convocatoria (por la regla 10/8) a Rafael Baca, quien desde el torneo pasado es de los elementos más rescatables de La Máquina.