El Azul lo juzgará

Cruz Azul tendrá su primer lleno en la temporada esta tarde, cuando reciba al América; La Máquina tiene la obligación de revertir la mala racha, de lo contrario agravará su crisis y el puesto de Sergio Bueno estará en entredicho

Estadio Azul
Estadio Azul (Mexsport)

Ciudad de México

Esta tarde, el estadio Azul será el patíbulo donde el proyecto de Sergio Bueno puede recibir la condena o la absolución. Así de simple. El juego contra América llega en el momento más crítico de La Máquina: tres derrotas al hilo —cuatro ya en el torneo—, un ataque sin contundencia y una defensa endeble, le han quitado casi todo su crédito al Cruz Azul.

Por esa razón, el resultado de esta tarde se vuelve fundamental: si La Máquina gana cortará la mala racha, con el aliciente de hacerlo ante su público y contra el mayor rival; en cambio, si pierde, la crisis se agravará y las voces que ponen en entredicho el puesto de Bueno se duplicarán. Un empate dará tiempo, pero no mejorará en nada el entorno.

Da la apariencia que Sergio Bueno se juega esta tarde la reivindicación y el resurgimiento de su proyecto, o la caída estrepitosa del mismo. Los números son fríos, contundentes y tal vez, como es en este caso, hasta injustos.

Porque si bien Cruz Azul es de los equipos que más ataca (es el segundo club con más remates a portería de la Liga), lo cierto es que su productividad es apenas de siete goles.

12 GOLES ha recibido Cruz Azul, razón por la que es la segunda peor del torneo.

Y así como es el conjunto que menos remates en contra ha tenido en los primeros seis juegos del Apertura 2015, la realidad señala que su defensa es tan frágil que en esas pocas llegadas que le han generado, ya le marcaron 12 goles en contra; situación muy contrastante con la del torneo pasado, cuando en 17 juegos apenas le pudieron marcar 14 tantos.

En conclusión, el Cruz Azul de Sergio Bueno ataca mucho, pero anota poco; en cambio, le llegan poco, pero le marcan mucho. Con este desequilibrio, La Máquina deambula en la mediocridad de la parte baja de la tabla general, con seis puntos de 18 disputados.

Por esa razón, La Máquina hoy en día está en crisis. Los resultados son los que mandan y son estos mismos los que lo condenan. De tener un poco más de contundencia, tal vez hubiera llegado al duelo contra América en una posición diferente, no como el acusado que marcha directo al cadalso, en espera del perdón o de la condena absoluta.

AHORA SÍ, ESTADIO LLENO

Tuvo que llegar América para que el estadio Azul por i n se llenara. Desde el torneo pasado, con un primer incremento en los precios de las entradas, la gente se alejó del inmueble de la colonia Noche Buena. Para acabarla, y en el inicio de esta nueva temporada, el club decidió aumentar más los precios. Por ejemplo, los boletos más baratos en el arranque del Clausura 2015 costaban 80 pesos, ahora están en 200, un alza de casi tres veces su valor.

En sus tres primeros juegos como local, la gente no acudió en demasía al Azul. Para un aforo de 34 mil 199 aficionados, en el juego de la Jornada 1 contra Morelia, apenas se dieron cita 12 mil 814, un 39 por ciento; para la Jornada 3, ahora ante León, se registró una mejor entrada, en total acudieron 17 mil 361 personas, lo que equivale al 50 por ciento del cupo del estadio; sin embargo, la cifra disminuyó para el juego pasado ante Tijuana, de la Jornada 5, en la que solo ingresaron 13 mil 842 seguidores (40 por ciento).

Antes de los dos aumentos de precios, Cruz Azul tuvo entradas superiores al 50 por ciento del aforo del inmueble. En este año sus mejores números fueron en la Jornada 1 de la temporada pasada, cuando ingresaron 29 mil 60 seguidores, después en la Jornada 3 de ese mismo campeonato asistieron 30 mil 954 para el partido ante Chivas; esos dos juegos fueron los de mayor asistencia.

4 VICTORIAS consecutivas tiene América, en las cuales ha recibido solo un gol.


Ayer, la Secretaría de Seguridad Pública del Distrito Federal confirmó a través de su cuenta de Twitter que ya no había localidades disponibles, por lo que informaba que revisará que los asistentes lleven boleto en mano. Tuvo que llegar América para que el estadio Azul por i n tuviera otra entrada aceptable. Un arma de doble i lo para el mismo Cruz Azul, que si bien recibirá el apoyo de la gente, también puede perderlo de un momento a otro.

¿AMÉRICA, EL VERDUGO?

Y el otro protagonista de la tarde se trata del América. El llamado Clásico joven llegó en un momento tan contrastante para los dos equipos. Las Águilas ya probaron ese sabor de la presión, las críticas y los rumores, apenas en las dos primeras jornadas del campeonato, cuando hilaron derrotas, les encajaron siete goles y apenas pudieron marcar tres.

Sin embargo, la paciencia imperó y los dirigidos por Nacho Ambriz supieron retomar el curso. En los últimos cuatro partidos del torneo, América ha sido el mejor equipo del futbol mexicano, con un funcionamiento colectivo a la alza que se traduce en 12 puntos obtenidos, 12 goles a favor y solo uno en contra.

Aunque el lugar común sentencia que en los clásicos no hay favoritos, lo cierto es que las Águilas parten con esta etiqueta pese a jugar en campo ajeno. América busca la quinta victoria consecutiva que lo mantenga al acecho del León por ese liderato general, y que al mismo tiempo le den más crédito a Ambriz.

Precisamente, el estratega americanista comparte algo con Sergio Bueno. Ambos recibieron el rechazo de la mayor parte de la afición cuando fueron nombrados; sin embargo, Nacho ha logrado que los resultados hablen de su trabajo y la gente se convenza de su capacidad. Caso contrario al de Bueno, que no ha tenido la misma eficacia y ahora buscará eludir el fin prematuro de su ciclo.