Boy, el bailarín perdido en una cancha

No es la primera vez que el entrenador realiza un baile para celebrar un triunfo, aquí te recordamos algunos 'pasitos' del 'Jefe'

Los bailes del 'Jefe'
Los bailes del 'Jefe' (Especial/Imago7)

Ciudad de México

¿Cuántas veces no hemos visto bailar a Tomás Boy en la cancha? El ex estratega de Cruz Azul llegó a tener festejos 'polémicos', los cuales se caracterizaban con su tradicional baile, que consiste en agitar los brazos y realizar gestos extraños, el último de ellos fue en el mes de septiembre al derrotar 4-0 a Mineros de Zacatecas.

Pero ésta, no es la primera vez que el 'Jefe' le pone ritmo a los festejos, ya que en distintas ocasiones y equipos ha mostrado su peculiar y 'polémico' baile, que para algunos es señal de burla.

Festejos con La Máquina

Las últimas celebraciones de Boy se dieron cuando los cementeros derrotaron a Atlas y América.

Al finalizar el partido contra Atlas, con un marcador 2-0 a favor de los celestes, el 'Jefe' festejó con los brazos estirados y girando varias veces sobre su propio eje. 

   

Ante América, La Máquina iba perdiendo 3-2 en el Estadio Azteca y fue en los últimos minutos del encuentro que sus pupilos encontrarían el tanto del empate, motivo que lo llevó a  sacudir los puños, para después alzar el brazo.

Este gesto le costó la expulsión y suspensión por dos partidos, debido a que la banca azulcrema lo tomó como una falta de respeto y una burla.

Tras el partido contra la Águilas, el 'Jefe' Boy pidió a "la Comisión (Disciplinaria) me envíe una lista de la celebraciones permitidas".

Cuando el técnico de Cruz Azul cumplió su castigo y regresó a las canchas, tuvo un duelo de Copa Mx ante FC Juárez, partido en el que realizó un 'festejo disimulado' moviendo los puños lentamente, pegados a su cuerpo.

El 'bailecito' rojinegro

Fue en el Clausura 2015, cuando estaba en el banquillo rojinegro, que una explosión de adrenalina lo hizo bailar durante el duelo ante León, al cual derrotaron 3-2 en el Jalisco; su ya tan conocido baile volvió a sorprender a los aficionados.