Seis signos de alerta en Cruz Azul

La crisis de Cruz Azul se ha reflejado en algunos síntomas muy visibles que ha tenido el equipo, así como en algunas versiones que han trascendido sobre lo que está pasando al interior del vestidor 

Cruz Azul vs. América, jornada 7 Apertura 2015
Cruz Azul vs. América, jornada 7 Apertura 2015 (Mexsport)

Ciudad de México

Sergio Bueno llegó con un proyecto que se suponía le regresaría el hambre de triunfo y la espectacularidad a Cruz Azul; sin embargo, siete partidos después, la realidad ha sido muy contrastante y el proceso del técnico está en horas críticas, cuestionado y sin margen de error.

Los seis puntos sumados, de 21 en disputa, así como los escasos siete goles a la ofensiva y 14 a la defensiva, han encendido los focos rojos en La Máquina. Ya el lunes se especuló que el fin de este ciclo había llegado, pero la directiva decidió darle un nuevo voto de con­fianza a su entrenador, quien ahora tiene la encomienda de ganar sí o sí ante Monterrey.

En todas estas semanas han circulado diversas versiones sobre el porqué se ha caído este equipo de manera estrepitosa, algunas son muy evidentes y notorias sobre el campo, y otras quedan en el terreno de los trascendidos que casi siempre suelen tener una parte de verdad.

REALIDADES

1. Ultimátum o plazo para mejorar. El lunes pasado hubo una reunión entre el presidente del Cruz Azul, Guillermo Álvarez Cuevas, y Sergio Bueno para evaluar la situación del equipo. Aunque el propio entrenador y el director deportivo Agustín Manzo han señalado que se trató de un encuentro fortuito y que no hubo ningún tipo de ultimátum, lo cierto es que las cinco derrotas en el torneo (cuatro de manera consecutiva) son un tema alarmante para los altos mandos de La Máquina, que han pedido que se enderece el rumbo lo antes posible.

El juego contra Monterrey, en la Jornada 8, se ve como el límite para el proceso de Sergio Bueno.

2. Idea no asimilada. Lo que es una realidad y ha quedado de manifiesto en los partidos, incluso algunos jugadores lo han reconocido en las conferencias, es que el plantel sigue adaptándose al estilo de Sergio Bueno, en el que se busca ser un conjunto netamente ofensivo.

Parecía que el equipo iba bien hasta la Jornada 3, cuando acumulaba dos victorias y una derrota, pero después vino esta crisis de cuatro derrotas en las que La Máquina se ha visto desordenada en varios lapsos de los partidos, sobre todo cuando ya va perdiendo; al final, el Cruz Azul de Bueno se pude definir como un conjunto sin puntería y con graves problemas defensivos.

3. Adiós a las jerarquías. Antes del arranque del torneo, Sergio Bueno dijo que respetaría —de entrada— el lugar que algunos jugadores se habían ganado con el paso de los años en Cruz Azul, pero aclaró que si veía que no estaban en buen momento, entonces pondría a los que mejor estuvieran. Tal parece que ese momento llegó, pues en el juego ante América hombres como Torrado y Giménez fueron mandados a la banca sin importar que se trataran del capitán y subcapitán del equipo. Incluso, en ese mismo juego Bueno decidió darle la capitanía al Maza Rodríguez, cuando en teoría le correspondía a Jesús Corona, quien siempre había fungido con esa función cuando sus compañeros no estaban.

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4. Vestidor fastidiado. Cuando llegan los malos resultados también se presentan las especulaciones. La que más fuerza ha tenido en estas últimas semanas con la crisis de Cruz Azul, es que un grupo de jugadores no están convencidos con los métodos de Sergio Bueno. Por ejemplo, uno de los aspectos que más se han mencionado que han causado molestia entre los futbolistas son los trabajos a doble sesión que ha implementado el estratega durante la temporada, llegando a entrenar más de dos veces a este ritmo en la semana. El enojo de los jugadores radicaría en el poco tiempo que tienen para estar con sus familias y para atender asuntos personales.

5. Cambios de último minuto. En toda la temporada, Sergio Bueno ha tenido que batallar para encontrar su once titular, debido a que varios refuerzos se fueron integrando tardíamente al grupo. El juego pasado contra América, Bueno tenía a su disposición casi a la mayoría de su plantel, salvo los lesionados Ariel Rojas, Cata Domínguez y Gerardo Flores; ha trascendido que el DT cambió de último minuto su alineación inicial, incluso modificó el parado del equipo para enfrentar a las Águilas, de un 4-4-1-1, prefirió un 5-3-2, improvisando a Baca como segundo delantero, cuando se suponía saldría el Chaco en esa posición para acompañar a Vuoso.

6. Ya hay un plan B. Después de la reunión del lunes pasado entre la directiva y Bueno, empezaron a surgir nombres sobre los entrenadores que podrían entrar al quite en caso de que el equipo vuelva a perder ante Monterrey. En primera instancia se habló de Mauro Camoranesi; sin embargo, es Tomás Boy quien parece llevar la ventaja, y es que desde hace varios torneos al Jefe se le coloca como candidato para dirigir a La Máquina. El punto en contra que tendría Tomás, son los problemas que tuvo en el pasado con elementos como Christian Giménez, Jesús Corona y Fausto Pinto. Algunas versiones señalan que ya está apalabrado con la directiva.