Sergio Bueno, mejor local que los últimos tres técnicos campeones

El nuevo entrenador de Cruz Azul nunca ha alzado un título en México, esto, pese a que sus números como local superan a los últimos tres estrategas campeones de la Liga MX


Sergio Bueno, como técnico de Chiapas, superó a los últimos tres entrenadores campeones en duelos como local
Sergio Bueno, como técnico de Chiapas, superó a los últimos tres entrenadores campeones en duelos como local (Mexsport)

Ciudad de México

Una de las fortalezas que la directiva de Cruz Azul observó en Sergio Bueno para inclinarse por él a la hora de decidir al nuevo director técnico del equipo, fue que el de Colima mantuvo la casa de Jaguares de Chiapas –su anterior equipo- como un fortín ante el asedio de los rivales que los visitaban.

Bueno, duramente criticado por la afición cementera desde que se oficializara su incorporación al conjunto de La Noria, dirigió, a lo largo de cuatro temporadas, 35 partidos como local al servicio de la institución chiapaneca (incluyendo uno de liguilla), de esos enfrentamientos, únicamente perdió en cinco ocasiones, logrando dos importantes periodos invictos en este rubro: el primero constó de cinco meses y el segundo, el más largo, fue de un año imbatidos en el Víctor Manuel Reyna.

En este sentido, Sergio Bueno supera a los últimos tres técnicos campeones de la Liga MX: Pedro Caixinha, Antonio Mohamed y Gustavo Matosas, quienes llevaron a Santos, América y León, respectivamente, a lo más alto del balompié mexicano.

Incluyendo choques de liguilla, Caixinha ha sido derrotado seis veces en sus últimos 35 partidos jugados con Santos dentro del TSM; Gustavo Matosas, nuevo entrenador del Atlas, perdió en 10 oportunidades durante sus últimos 35 partidos como local, tres con América y siete con León, mientras que Antonio Mohamed sucumbió en casa en nueve ocasiones dentro del rango señalado; tres con Xolos, seis con América y ninguna con Monterrey.

Aunque al final, lo único que importa es obtener el campeonato, prueba de ello es Santos, nuevo monarca de la Liga MX que, pese a haber sido irregular a lo largo de 17 partidos, donde Caixinha y sus hombres terminaron octavos de la tabla general, le bastaron seis duelos para conseguir su quinta corona a costa del Querétaro.