“Para ser campeón hay que saber sufrir”: Roque

Santa Cruz asume el compromiso de darle el título a Cruz Azul en los dos años que tiene de contrato. “Estoy en una edad en la que uno sabe perfectamente lo que quiere y lo que quiero ser campeón en este equipo” afirma el delantero 

Roque Santa Cruz, a su llegada al Aeropuerto de la Ciudad de México
Roque Santa Cruz, a su llegada al Aeropuerto de la Ciudad de México (Iván López )

CIUDAD DE MÉXICO

A Roque Santa Cruz se le puede calificar  como un hacedor de  ilusiones… Sí, porque sus primeras palabras al llegar a México –hace justo un mes– versaron sobre la necesidad imperiosa de alimentar la ilusión de la gente en este Cruz Azul; pues bien, este arranque de neo ha sido lo que el paraguayo pretendía, y con dos victorias y  un juego que por momentos es agradable se va construyendo la  nueva cara de La Máquina, ésa que puede emocionar de nueva cuenta a la afición cruzazulina.

Y Santa Cruz ha sido una pieza fundamental en este inicio. Primero en el debut ante Pachuca, hizo un partido en el que no mostró falta de adaptación y tuvo destellos de una calidad individual que le valió hacer una trayectoria de 15 años en Europa.

Después, su presencia convocó a la afición que prácticamente llenó el Azul el sábado pasado para verlo, aunque solo pudo estar 12 minutos debido a una lesión muscular; aun así el equipo cumplió con el triunfo sobre Santos.

“Son cuatro torneos y tengo que cumplir ese objetivo, si no, no vale la pena el trabajo cuando los objetivos no se alcanzan”

En entrevista para La Afición, en su reposo forzado, Roque analiza el compromiso que ha adquirido con Cruz Azul, un equipo desesperado por un título de Liga que se le ha negado desde hace 17 años. De entrada, asume su responsabilidad como fichaje estrella. 

“Mi decisión es incuestionable: vine para ser campeón. Tengo dos años de contrato, cuatro torneos para lograrlo, y desde el primer día hasta el último la ambición va a ser la misma, así que no se puede cuestionar. Estoy contento por estar aquí, pero todo al final se traduce en resultados y espero que al final el balance sea con títulos”.Es más, para Santa Cruz no existen los fantasmas cruzazulinos, solo el sufrimiento y las adversidades que se deben quebrar para conseguir la gloria.

“Yo no creo en los fantasmas, pero si es que se dan las circunstancias, sí, y es que para ser campeón hay que saber sufrir, hay que estar dispuestos a superar obstáculos y un obstáculo no es un fantasma de ninguna manera; un obstáculo es una condicionante que te hace pasar por arriba de tus límites.

“Todo tiene que ser un factor que motive al grupo, porque para ser campeones hay que ganarles a todos y hay que demostrar que uno es mejor que todos, y si en un partido de 11 contra 11 podemos ser mejores, pues también deberíamos serlo sumando a esos fantasmas, yo creo que todo debe ser un factor motivante para el grupo”.

Lo peor, a decir del paraguayo, es que en La Máquina se siga alimentando una creencia negativa: “En el futbol se dan los curas; me ha pasado a mí en otros equipos para bien o para mal, a veces ser campeón en el último partido de Liga o perderlo y son situaciones que se pueden dar. El crear un estado mental de duda es malo para el grupo, porque tiene que ser el grupo fuerte desde lo mental más allá de cualquier adversidad”.


¿Te gustaría ser el salvador de este equipo?

“Yo me debo a mis compañeros, no hay un jugador que gane títulos solo en el mundo, ni los Cristiano Ronaldo ni los Messi ganan títulos solos, debe haber una comunión en el grupo respecto al sacrificio y al trabajo, y ahí sí que hay individualidades que te pueden ganar un partido, pero el grupo debe ser fuerte y estar comprometido para que esas situaciones se den”.

“Mi decisión es incuestionable: vine para ser campeón. Tengo dos años de contrato y la ambición va a ser la misma”

Incluso, Roque confiesa que entiende muy bien la ansiedad que tiene este club y la gente por el título de Liga, ya que él mismo tiene la necesidad de ser campeón debido a que su último campeonato se remonta a la Bundesliga que conquistó con el Bayern Múnich en 2006.

“Llegamos aquí buscando algo más grande que nosotros mismos, ganar un título siempre es lo máximo que hay, en un club grande estar varios años sin título siempre crea ansiedad en la afición y creo que es totalmente normal. Yo evidentemente vengo para eso, vengo para pelear por el título que todo mundo quiere, porque también he pasado varios años en equipos sin campeonar y después de haber conocido la victoria uno la quiere volver a saborear, así que creo que tengo las mismas ganas de ser campeón, y ojalá sea así y seamos nosotros, este grupo, el que le devuelva a Cruz Azul el título”.

Pero para lograrlo, el goleador histórico de la selección de Paraguay afirma que se necesita convencimiento total. “Todo va desde el convencimiento, de que las cosas son posibles, esas son fortalezas y son fuerzas que viene de acá arriba (la mentalidad); yo creo que ahora hay una ilusión que es un combustible para crear ese ambiente y eso es lo que necesitamos para llegar a la Liguilla, ya ahí que todo esté recorrido, estas fechas verdaderamente sean un alimento y una prueba que hagan que se fortalezca nuestro carácter”. 

SABE LO QUE QUIERE

A sus 33 años, Roque tal vez sea esa  figura emblemática –avalada por su recorrido internacional– que al Cruz Azul le había faltado en estos últimos tiempos para renovar su ambición. Santa Cruz se dice un jugador maduro, con más criterio y, sobre todo, que sabe muy bien lo que pretende en su paso por el futbol mexicano.

“De joven uno se pone mucho en la espalda, se crea una presión solo con respecto a lo que la gente quiere que uno llegue a ser y se olvida de disfrutar; hoy, disfruto mucho más el día a día, el vestuario, me sigo exprimiendo y exigiendo más de mí mismo para todos los entrenamientos y todos los partidos, pero estoy en una edad en la que uno sabe perfectamente lo que quiere y lo que quiero es ser campeón, son cuatro torneos los que me quedan de contrato y tengo que cumplir ese objetivo, si no, no vale la pena el trabajo cuando los objetivos no se alcanzan, así que al final de esos dos años vamos a poner las cosas en la balanza”.

Así concluye Roque Santa Cruz. El paraguayo tiene compromiso y no duda en sus palabras. Éste es el número 9 en el que Cruz Azul ha depositado sus esperanzas para los siguientes dos años.