En el momento indicado

Con el regreso de Roque Santa Cruz, Luis Fernando Tena podrá realizar variantes al ataque para intentar que La Máquina regrese a la senda del triunfo y aumente su cuota de goles

Roque Santa Cruz, delantero del Cruz Azul
Roque Santa Cruz, delantero del Cruz Azul (Mexsport)

CIUDAD DE MÉXICO

En dos partidos Cruz Azul fue aterrizado a una posición que parece ir más acorde a su realidad. Las derrotas ante Chivas y Toluca desvanecieron un liderato efímero que duró apenas dos semanas y que se sostuvo en la solidez defensiva del equipo.

Hoy, La Máquina, con una clara falta de contundencia, ha caído hasta el sexto lugar. Y es que el equipo de Luis Fernando Tena le había sacado tanto provecho a los pocos goles que ha marcado en esta temporada.

Cuando asaltó el liderato, en el juego contra Monterrey de la Jornada 5, apenas llevaba tres anotaciones; eso sí, bien combinada con una defensa inmaculada.

Al siguiente juego, contra Querétaro en la fecha 6, llegaron dos tantos más, pero también la vulneración de su portería.

Pero en los últimos dos encuentros, el equilibrio se perdió y los descalabros se dejaron venir, provocando que el déficit de goles a favor fuera más evidente.

Contra Chivas se asumió que fue Cruz Azul el que perdió el control del juego y que dejó ir un triunfo que tenía casi en la bolsa; sin embargo, ante Toluca, el equipo celeste volvió a tener un partido muy irregular como los que ofreció ante Veracruz y Puebla, pero con la diferencia que no pudo salir ni siquiera con el empate. 

EL APORTE DE ROQUE

Con dos derrotas a cuestas, y la caída en la tabla general, Cruz Azul necesita recuperar los goles que desde el semestre pasado se le niegan.

Para ello el regreso de Roque Santa Cruz es fundamental. Desde el lunes, Santa Cruz ya entrena al parejo del equipo, superando una lesión en el muslo derecho que lo alejó seis semanas completas del trabajo grupal y lo marginó en seis partidos.

Sin que sea una exageración, parece que La Máquina necesitaba en demasía el regreso de su fichaje estrella, pues no hay que olvidar que el paraguayo fue contratado esta temporada como la principal solución a la falta de goles del equipo.

En su presentación, ante Pachuca, Roque dejó buenas sensaciones con su técnica individual, aportando un pase para gol, y en los pocos minutos que tuvo ante Santos también tuvo una pincelada con un disparo bombeado.

Con Santa Cruz en la cancha, Luis Fernando Tena tendrá un centro delantero nato que domina a la perfección esa posición. Aunque Alemao ha cumplidoa ceptablemente con la tarea de cubrir esa plaza, la presencia de Roque le dará otra dimensión ala delantera.

Por ejemplo, tal como lo mostró en su debut, además de ser un rematador nato, el paraguayo puede conducir bien el balón y tiene el criterio para pasarlo al compañero mejor ubicado.

La incorporación de Santa Cruz también asegura que La Máquina tenga una referencia en el área, pues el brasileño Alemao está más acostumbrado a jugar como media punta y muchas veces dejaba esa función durante los partidos.

De esta manera, el Flaco Tena tendrá hasta tres opciones para acompañar al paraguayo: Mauro Formica, Christian Giménez (quien lo hizo en las dos primeras fechas) y el propio Alemao. 

Además de los dotes futbolísticos, Roque con su experiencia, se vuelve en un líder nato para la parte ofensiva de Cruz Azul. Justo en la zona, donde se ha perdido esa referencia en los últimos dos torneos.



UN SISTEMA MÁS AGRESIVO

Pero para que lo goles regresen, no todo depende del aporte que pueda tener Roque. Cruz Azul ha presentado dos sistemas tácticos en esta temporada, su tradicional 4-4-1-1 y el 4-3-2-1, el segundo le ha dado mejores dividendos al ataque, con cuatro de los seis goles que ha marcado en la temporada.

En este parado, Tena forma un triangulo en la media cancha, con Torrado como contención, Chaco Giménez y Formica apoyándolo, pero con labores más ofensivas; abiertos están Báez y Joao Rojas, mientras que en la punta ha estado Alemao, aunque éste sería sustituido por Santa Cruz.

En el juego contra Toluca, Tena volvió al 4-4-1-1, sacrificando a Giménez y dándole entradaa Rafael Baca para que jugara como segundo contención; atrás de Alemao estuvo Formica.

Así, el equipo no tuvo tanta presencia ofensiva como en sus anteriores duelos. Es claro que también el sistema influye para ver a un Cruz Azul más agresivo.