OPINIÓN: La mano de Joaquín Moreno

El interino de Cruz Azul sí le dio otro rostro al equipo, aunque no le alcanzó para darle la bravura y la contundencia que le ha faltado 

Joaquín Moreno, técnico interino de Cruz Azul
Joaquín Moreno, técnico interino de Cruz Azul (Santiago Chaparro)

CIUDAD DE MÉXICO

La directiva de Cruz Azul terminó el proyecto de Sergio Bueno con el hartazgo de la derrota, de ver a un equipo desarticulado en todas sus líneas. Ante esto, vieron en Joaquín Moreno al ideal para hacerse cargo del equipo por un partido, en lo que encontraban un nuevo timonel que ofreciera los éxitos que han buscado desde hace años; total qué más daba una derrota más a estas alturas.

Sin embargo, Moreno sorprendió, primero en su sistema, en el que reacomodó piezas, que por pequeño que parezca, tuvo un gran impacto durante el duelo contra Atlas.

La mano de Joaquín se notó. Quizá por esos movimientos, tal vez porque los futbolistas no querían fallarle, o simplemente porque varios no querían a Sergio Bueno.

Es verdad, a los cementeros les faltó mucho futbol para derrotar a los rojinegros (empataron 1-1), no fue suficiente el aporte, porque carecen de mayor peligrosidad en el ataque, ser certeros en ese renglón. En varios lapsos del choque tuvieron el balón, pero sin remates al marco o veneno en ellos, de nada sirve el dominio del esférico.

Lo positivo es que el cuadro mostró orden, y en estos tiempos de crisis, ya es un gran paso. No hubo esos desconcierto a la hora de defender, ni piernas trenzadas en el área, y el ataque era pulcro cuando se intentaba. Esos son los detalles que deben analizarse de este encuentro que dirigió Moreno. Una media cancha bien acomodada.

También con elementos que perdieron la cabeza, como Ariel Rojas que fue expulsado, Belluschi que erró un penal, pero eso ya no es asunto del entrenador.

Hay frases ya hechas en los futbolistas, pero también, hay declaraciones que se notan sinceras en ellos. Por ejemplo, la que dieron el Chaco Giménez y Jesús Corona al final del duelo. Ellos quieren que siga Moreno, dicen que los conoce bien y que puede armar un gran proyecto.

Se notaron seguros, a lo mejor se debe a que también se les mencionó la posibilidad de que Tomas Boy tome las riendas (aunque en nada encaja con el perfil que ha manejado la directiva), situación que en el fondo no agrada del todo por los momentos de rencillas que hubo entre ellos.

En fin, lo cierto es que la directiva debe tomar una determinación en las próximas horas sobre quién será el entrenador, y Moreno dejó una buena impresión, aunque se sabe que los altos mandos ya tienen avanzada otra alternativa. Veremos cuál de todas les embelesó más.