La última oportunidad de Valadez

El ex delantero del Toluca vive, de nuevo, lo que representa jugar en Primera División; busca afianzarse con el equipo líder de la competencia dirigido por Luis Fernando Tena

CIUDAD DE MÉXICO

Como en la vida, en el futbol se debe madurar para saber aprovechar lo que la fortuna y el trabajo nos otorgan. El ejemplo de la anterior aseveración lo encarna uno de los últimos delanteros que apuntaron a ser ídolos de multitudes, pero que diversas circunstancias truncaron su camino. Ismael Valadez, hoy con Cruz Azul, se forjó en el rigor de las fuerzas básicas del Toluca, equipo con el que debutó y que lo encumbró como una de sus máximas juveniles promesas. 

Durante la jornada 14 del Torneo Apertura 2004, ante Santos, Ricardo Ferretti, entonces timonel escarlata, llamó a Ismael Valadez para otorgarle sus primeros minutos en Primera División. El novel delantero ingresó al minuto 81; Uzziel Lozano abandonó el terreno de juego para darle entrada al hijo pródigo de los Diablos Rojos.

En Torreón se dio el primer paso de un prospecto interesante, tanto por sus cualidades físicas, como futbolísticas en el terreno de juego. Valadez fue consumiendo regularidad en el Toluca, de la mano que adquiría la confianza del entrenador en turno –Américo Gallego le brindó mayor cantidad de minutos que ningún otro-. En su mejor certamen, Ismael promedió 13 cotejos disputados, 7 como titular y marcó dos anotaciones.

El buen momento de Valadez llamó la atención de los representativos nacionales. El arete disputó los Juegos Centroamericanos y del Caribe en el en el 2006, en Cartagena, Colombia, compartiendo créditos con Héctor Moreno, César Villaluz y Luis Ángel Landín. Por si fuera poco, Ismael, en 2007, todavía con Toluca, fue considerado por Hugo Sánchez para jugar un par de amistosos con el máximo combinado tricolor. Tenía todo el futuro a su favor.

“A lado del ‘Tolo’ Gallego tuve mucho minutos, mucha participación y fue ahí cuando Hugo Sánchez me llamó para enfrentar un par de amistosos, contra Nigeria y Guatemala. Todo eso fue previo al torneo preolímpico Sub 23. Me sentía en un gran momento de mi carrera, pero no se me dieron las cosas como esperaba”. 

Aunque extraño, la llegada de José Pekerman, reconocido estratega que triunfó en las categorías inferiores con Argentina, al mando de jóvenes futbolistas, borró al delantero choricero. En el 2008, tras nula participación, Ismael abandonó el equipo que lo formó.

Valadez se fue al Atlante y vivió algo similar: no tuvo mucha fortuna con los Potros de Hierro, por lo que tuvo que probar en la categoría de plata, en donde vistió las indumentarias de León, Correcaminos, Altamira, Dorados, y, finalmente, Cruz Azul Hidalgo, en donde sus actuaciones le han abierto las puertas del primer equipo de par en par en La Noria.  

“Tuve buenos momentos jugando con Toluca. Ahora disfruto más lo que hago y lo que más deseo es mantener la regularidad que me brinde la estabilidad y regularidad que necesito. Regresar a la competencia siempre es complicado, pero el estar aquí hoy, en este gran grupo de profesionales, no hace más que facilitarte las cosas para que la adaptación se dé de nuevo muy rápido”.  

Hoy, más que recordar el pasado que no lo consolidó como profesional, y aun sin anotar todavía con La Máquina, ya pide a gritos y con escasa participación, una oportunidad de mayor regularidad, quizás la última en el máximo circuito: “Me sentí muy bien en el juego contra América; traté de participar con el equipo. Estoy listo y en ritmo para tener más actividad, si es que el técnico considera necesario utilizarme con mayor frecuencia. Es un privilegio jugar en Cruz Azul”.