¿Y ese último toque?

El gran problema de La Máquina ha sido la definición, aunque ha contado con jugadas claras y el ataque sigue diversificado como el torneo pasado

Cruz Azul 0-0 Veracruz
Cruz Azul 0-0 Veracruz (Mexsport)

Ciudad de México

Aún es muy temprano para encender las alarmas, pero la baja productividad de Cruz Azul es para llamar la atención. Dos puntos de nueve disputados, así como tres juegos consecutivos sin ganar en casa (incluyendo el del martes ante el Alajuelense en la Concachampions) son la marca de un equipo que hace un torneo acostumbró a su afición a estar en lo más alto.

Y todos los protagonistas de este conjunto coinciden en lo mismo. Advierten que La Máquina ha caído en la ansiedad por buscar los goles y los triunfos, y esto provoca que se equivoque en el último toque, y que el equipo luzca desesperado y predecible ante los rivales.

Parece que a este Cruz Azul se la he secado la pólvora. Un gol en 270 minutos es un registro muy magro para un plantel que cuenta con elementos importantes en sector ofensivo. La Máquina genera llegadas, diversifica su ataque, pero –a diferencia de la temporada pasada– no logra concretar sus opciones, las cuales no se centran en su delantero Mariano Pavone, también depende del aporte goleador de sus volantes y media punta.

En el sistema de Luis Fernando Tena (4-4-1-1), la generación de juego pasa mucho por lo que puedan aportar por las bandas Marco Fabián (sector derecho) y Joao Rojas (izquierdo), además de Mauro Formica quien juega como nueve y medio, detrás de Pavone que como centro delantero no solo está estático en su posición, sino busca abrirle espacio a sus compañeros y asistirles.

Eso quedó constatado el torneo pasado, cuando Cruz Azul terminó como la segunda mejor ofensiva con 28 goles en los 17 juegos de la fase regular. El peso del ataque no recayó en el Tanque Pavone, quien tuvo su productividad más baja con La Máquina al marcar dos tantos en fase regular y otros dos en Liguilla.

De hecho, Pavone sirvió más como un asistente al poner cuatro pases para gol, siendo líder en este rubro del conjunto capitalino. Los líderes anotadores fueron Marco Fabián con siete tantos, quien jugó como volante por derecha, y Mauro Formica, que como media punta anotó en seis ocasiones.

En este arranque de torneo las cosas no han pintado bien para Cruz Azul, aunque tampoco en un punto para exagerar, ya que el torneo pasado llevaba tres goles a estas alturas, aunque con siete puntos en el casillero. Después, en los siguientes tres partidos, la ofensiva despertó marcando 10 anotaciones. Ayer, Agustín Manzo reconoció el nivel flojo que ha mostrado el equipo: “Hemos tardado en adquirir nuestro nivel, el equipo ha tardado en recuperar ese nivel que tarde o temprano va a adquirir; hay que concientizar a los muchachos que deben ir mejorando cada uno en su posición para que el equipo empiece a sacar resultados, para que el esfuerzo que realicen sea bien conjuntado”.

Agregó que la preocupación siempre está ahí: “Está latente, el funcionamiento del equipo tiene que estar lo antes posible, si no se gana contra Puebla sí sería una alerta más importante; lo fundamental es que el equipo vuelva a ser coordinado”.

Cruz Azul no ha carecido de llegadas, sobre todo en sus dos juegos de local, lo malo para La Máquina es que no las concreta y de no rectificar este aspecto la presión ganará terreno y se irán rezagando en la tabla general.