Cruz Azul está tocado

Después de la eliminación en Copa, La Máquina dio su peor actuación en el torneo al caer con Dorados; el equipo del Jefe Boy muestra muchas falencias 

La platilla de Cruz Azul
La platilla de Cruz Azul (Mexsport )

CIUDAD DE MÉXICO

El Cruz Azul de Tomás Boy está tocado. Del equipo de las buenas sensaciones, La Máquina pasó a ser una incertidumbre, que se asemeja al conjunto frío de siempre.

En una semana el cuadro cruzazulino perdió la oportunidad de disputar la Final de la Copa MX, se estancó en la Liga y, sobre todo, perdió buena parte de la credibilidad que había ganado en el torneo.

En sus últimos tres juegos (Pachuca y Dorados en Liga, así como Necaxa en Copa), Cruz Azul sembró muchas dudas en su juego, perdiendo el equilibrio en sus líneas.

Al ataque se ha notado improductivo, y en la defensa ha cometido errores que en este torneo no se le veía. Es más, el propio Tomás Boy, luego de la derrota ante Dorados, reconoció que el descalabro copero afectó de más a su equipo: "(Estamos) mal. La parte anímica es importante, teníamos ilusión de trabajar en la Copa, pensamos que llegaríamos lejos, incluso ganarla y la derrota nos pesó".

El mismo Tomás tiene claro que una vez que Cruz Azul recupere a sus jugadores lesionados podrá romper este mal momento: "Hay que trabajar y esperar a que los jugadores se recuperen, ha sido duro el trajín y entramos en una zona no tan buena, el equipo es consciente, es la segunda derrota, teníamos 15 partidos sin perder y esto puede suceder".

Y sí, Cruz Azul llegó a tener una racha de 15 partidos sin derrota (entre los dos torneos que estaba disputando), pero llegaron dos de manera consecutiva e inesperada: la de Necaxa ya lo dejó fuera de la Copa, mientras que la de Dorados le ha sembrado serias dudas en este Clausura 2016. 

HAN PESADO LAS AUSENCIAS

Las bajas que ha tenido el equipo en las últimas semanas le han pesado en demasía. En el descanso de la Fecha FIFA La Máquina perdió a su mejor goleador, Jorge Benítez, a su segundo anotador, Christian Giménez; luego, contra Pachuca, se fue lesionado Víctor Vázquez y fue expulsado Aldo Leao.

Las bajas del Conejo y del Chaco han sido las más signifi cativas. La de Benítez porque era el mayor referente al ataque del equipo, de ahí su cuota de siete tantos hasta el momento, mientras que Giménez era el revulsivo adecuado que empleaba Tomás Boy durante los juegos, así como la primera opción que tenía el estratega para suplir a algún elemento del once titular.

Las de Víctor Vázquez y Aldo Leao se refl ejaron en el juego contra Dorados, ya que La Máquina careció de control de pelota y perdió fácilmente el mediocampo. Es casi seguro que de estas cuatro bajas solo Aldo pueda estar para el juego contra Santos, mientras que los lesionados se irán incorporando poco a poco.

SIN FUERZA OFENSIVA

Si algo había distinguido al equipo de Tomás Boy en el presente torneo era su fuerza ofensiva. Ahora, en los dos últimos juegos de Liga La Máquina se ha ido en blanco. Hace dos jornadas Cruz Azul era la segunda mejor ofensiva del campeonato con 22 tantos marcados, pero al haberse estancado en esa cifra, bajó hasta el quinto peldaño.

Está claro que las ausencias de Jorge Benítez y Christian Giménez han mermado la productividad del conjunto celeste, pero también se han generado pocas oportunidades. P

or ejemplo, en remates a portería, Cruz Azul apenas realizó cuatro contra Pachuca y ante Dorados solo uno, los demás fueron disparos totalmente desviados. Contra los Tuzos, Tomás Boy apostó por Vicente Matías Vuoso y ante los de Culiacán probó con Joff re Guerrón como centro delantero.

Ninguno de los dos pudo marcar, incluso el ecuatoriano falló un penal. En Copa el equipo le hizo dos tantos a Necaxa, pero fueron insufi cientes por sus errores defensivos.

FRAGILIADAD EN DEFENSA

Y fue precisamente en el Copa MX donde Cruz Azul empezó a mostrar una fragilidad defensiva que no se le notaba desde los primeros juegos de este Clausura 2016. Antes de los tres goles que le metió Necaxa, La Máquina llevaba tres partidos sin recibir anotaciones en su marco (dos de Liga y uno de Copa).

Incluso, después de ese juego Tomás Boy criticó fuertemente a su defensa. No es para menos, dos de las anotaciones necaxistas fueron con centros al área donde la zaga conformada por Julio César Domínguez y Francisco Javier Rodríguez se perdió en la marca.

Luego, en el tanto restante de los Rayos, el Maza regaló el balón en la salida al pasar erróneamente a Fausto Pinto. Los yerros siguieron contra Dorados. Primero, Fabio Santos (quien había hecho el relevo con Ariel Rojas) fue superado fácilmente en velocidad por Juan García y de ahí se derivó el primer gol; en el segundo, Morelo le ganó la espalda al Cata Domínguez; en el tercero, el Maza se regala en el recorrido de Freddy Martín.

MOVIMIENTOS IMPRODUCTIVOS

Con las bajas que ha tenido el equipo, Tomás Boy ha tenido que hacer varios movimientos. Ante Pachuca fueron mínimos pues Joao Rojas y Matías Vuoso ocuparon los lugares de Jorge Benítez y Christian Giménez, respetando el 4-3-3 que usa el Jefe en la Liga.

En la Copa, Tomás apostó por jugar con una línea de tres zagueros, dos carrileros, dos contenciones y tres atacantes (5-2-3); al fi nal, Boy reconoció que tal vez este planteamiento no fue el adecuado, ya que la zaga perdió fácilmente la marca en dos centros al área.

Contra Dorados volvió con el 4-3-3, pero ahora debía sustituir a dos jugadores más: Aldo Leao y Víctor Vázquez. Para ello apostó por mantener intacto su línea defensiva y en el mediocampo incorporó al canterano Kevyn Montaño y a Gerardo Torrado; adelante, Fabio Santos fue la novedad como extremo por izquierda y Guerrón trabajó como centro delantero. Sin embargo, con estas modifi caciones, el equipo se vio muy tibio en la ofensiva