¿Equipo sin variantes?

En Cruz Azul descartan que la falta de gol se deba a un sistema predecible;sin embargo, en los primeros juegos del torneo no ha variado su esquema

Ciudad de México

Cruz Azul le cuesta trabajo anotar, eso es innegable. Dos goles en 360 minutos es una producción muy pobre para un equipo que busca sacudirse los malos recuerdos del torneo anterior, en el que concluyó como una de las peores ofensivas con apenas 16 tantos en 17 fechas.

Incluso, por esa razón la directiva decidió reforzar exclusivamente esa zona del campo con cuatro incorporaciones: el paraguayo Roque Santa Cruz, el brasileño Alemao, el colombiano Carlos Lizarazo y el regreso de Antonio Pedroza a la institución.

Sin embargo, solo Alemao ha tenido continuidad en los últimos tres partidos, ya que Roque sufrió una lesión muscular en la segunda jornada al minuto 12, mientras que Lizarazo no ha podido debutar debido a unas molestias que acarrea de tiempo atrás, y Pedroza no ha sido considerado por Luis Fernando Tena.

Pero más allá del aporte de los refuerzos, en el que solo el brasileño Alemao ha anotado, también el equipo de Tena se ha visto sin intensidad en los últimos dos juegos en la zona del ataque. Incluso, frente a Veracruz y Puebla los celestes no tuvieron oportunidades claras de gol y las aproximaciones fueron muy escasas.

La versión de los últimos dos juegos recuerda a los problemas que tuvo el equipo en el Apertura 2014, torneo en el que se fue en blanco en siete de los 17 partidos que disputó y solo en tres anotó por más de un gol. Ésa fue una de las causas que le impidieron

clasificarse a la Liguilla.

MISMO PARADO

Desde que llegó a Cruz Azul en el Clausura 2014, Luis Fernando Tena ha impuesto un parado táctico que difícilmente modifica: 4-4-1-1. Con ese sistema, en ese mismo torneo, La Máquina fue de las mejores ofensivas (la segunda con 28 goles), gracias al aporte que Mauro Formica como media punta y Marco Fabián como volante por derecha realizaban, cada uno marcó siete goles.

Pero desde el Apertura 2014 los problemas se presentaron, ya que el equipo tenía llegadas, pero no concretaba, y hubo algunos juegos en los que ya tampoco generaba oportunidades. Los volantes ya no tenían el mismo aporte goleador, y Formica —que jugaba atrás de Pavone— solo pudo anotar una sola vez, mientras que el Tanque hizo cuatro.

Para este torneo, la llegada de Roque significaba el recambio en la posición de centro delantero, mientras que Alemao y Pedroza compiten en esa misma posición o en la de media punta (atrás del paraguayo), en tanto que Lizarazo puede ser usado como volante por derecha o izquierda.

En este torneo, Tena tiene bien definida su línea defensiva, la mejor del torneo en estos momentos, así como su pareja de contenciones: Corona; Maza Rodríguez, Cata Domínguez, Pinto y Flores; con Torrado y Rafael Baca en la media cancha. Incluso, los volantes han repetido en todos los juegos: Xavier Báez por derecha y Joao Rojas por izquierda.

Adelante es donde el Flaco ha tenido que modificar un poco a su equipo, debido a las lesiones que han tenido sus jugadores, eso sí, siempre respetando su parado táctico. Para la Jornada 1 ante Pachuca, jugó con Roque adelante y Christian Giménez atrás; para la 2, contra Santos, repitieron el paraguayo y el Chaco; pero en el tercer juego, la visita ante Veracruz, Alemao fue de inicio

en lugar de Santa Cruz, mientras que Formica sustituyó al Chaco, y esta misma dupla repitió ante Puebla la semana pasada.

En cuestión de cambios, también Tena suele hacer los mismos. Por ejemplo, Ismael Valadez entra siempre por el centro delantero en turno, Roque en la Jornada 1 y Alemao en la 3 y 4; el Chaco ha sido relevo en los últimos dos juegos y ha ingresado por Báez en el juego ante Veracruz y por Baca ante Puebla, sin variar para nada el 4-4-1-1, ya que se coloca como volante por derecha.