Agustín Manzo ¿por qué está en la mira?

Una vez que termine el Apertura, se analizará del trabajo de Agustín Manzo omo director deportivo de Cruz Azul, que lleva tres torneos sin calificar

Agustín Manzo (c), con los refuerzos del Clausura 2014
Agustín Manzo (c), con los refuerzos del Clausura 2014 (Mexsport)

CIUDAD DE MÉXICO

El martes Guillermo Álvarez Cuevas no tuvo reparos en confirmar la continuidad de Tomás Boy como entrenador de Cruz Azul para los siguientes dos torneos; sin embargo, el presidente del club no hizo lo mismo cuando se le cuestionó sobre el futuro de Agustín Manzo, director deportivo de la institución.

Es más, el presidente de La Máquina explicó que se hará un análisis sobre el trabajo de Agustín en los cinco torneos que en los que ha estado al frente de la dirección deportiva del equipo, en los que ha conseguido una Liga de Campeones de la Concacaf, pero en los que ya hilvana tres torneos sin poder llegar a la Liguilla.

Es más, por este último aspecto es que corren los rumores sobre la probable salida de Manzo, ya que su gestión ha venido en picada en el último año y medio. En total, la gestión lleva ya cuatro entrenadores y 28 ichajes.

DE LA LUZ A LA SOMBRA Luego de la salida de Alberto Quintano –después de la derrota en la Final del Clausura 2013–, Agustín Manzo empezó a ejercer las funciones deportivas; sin embargo, fue hasta diciembre de ese año que recibió su actual cargo.

En su primer torneo mantuvo a Guillermo Vázquez a la cabeza del equipo y lo reforzó con cinco elementos, entre los que destacaban Mauro Formica y Achille Emaná; sin embargo, a Cruz Azul solo le alcanzó para llegar a cuartos de final.

Con la relación ya gastada con Memo, Manzo decidió contratar a Luis Fernando Tena y le trajo ocho refuerzos, entre ellos Marco Fabián y tres elementos de la MLS (Baca, Farfán y Villarreal) desconocidos en el medio mexicano. Con el Flaco parecía que regresaban los buenos tiempos, ya que en el Clausura 2014 La Máquina se hizo líder general con una racha de nueve victorias seguidas y conquistó la Concachampions. Pero ahí se acabó la bonanza, pues el conjunto cruzazulino fue echado de inmediato en la Liguilla. Y a partir de ese momento empezó la depresión celeste, pues en el Apertura La Máquina no logró calificar; en el Mundial de Clubes, aunque llegó a las semifinales, perdió lastimosamente ante el Real Madrid.

Al torneo siguiente, Clausura 2015, se intentó dar un golpe mediático con la llegada de Roque Santa Cruz, pero el delantero paraguayo estuvo más tiempo lesionado y no solucionó la falta de gol del equipo, así que nuevamente quedó fuera de la Liguilla; además, fue eliminado en la fase de grupos de la Concachampions. En ese año futbolístico, de los seis fichajes que hizo Cruz Azul, solo el Maza Rodríguez se mantuvo en el plantel, pues ni Aníbal Zurdo, Hernán Bernardello, Roque Santa Cruz, Carlos Lizarazo y Alemao lograron consolidarse, incluso Lizarazo ni siquiera jugó un solo minuto.

Para este torneo, la dirección deportiva intentó hacer una revolución total, pero padeció desde el principio para encontrar un entrenador y apostó por Sergio Bueno, rechazado por la afición celeste. De esta forma se hizo una gran reestructuración con la llegada de diez jugadores, cinco de ellos para las plazas de extranjero, pero el poco tiempo de adaptación y los malos resultados provocaron la salida de Bueno y la llegada de Tomás Boy, quien ya no pudo rescatar el barco.

Hoy, con la confirmación de Boy, ya se habla de la salida de algunos elementos, pero el puesto clave que tal vez tenga una renovación forzosa será precisamente el de Agustín Manzo. Tres torneos seguidos sin calificar parecen razón suficiente.