Chile humilló y eliminó a México

El vigente campeón exhibió en pleno sus credenciales y dio cátedra al Tri invicto de Osorio al vencerlo 7-0; Colombia será su rival en semifinal de Copa América Centenario

SANTA CLARA, Estados Unios

Se acabó la buena racha, los 22 partidos sin perder, los 10 de Juan Carlos Osorio con victoria, el buen futbol de momentos, la etiqueta de favorito, todo en un solo partido, y fue de la peor manera. México perdió 7-0 contra Chile, y en ese apabullante marcador dejó el prestigio que había ganado en este certamen, bien merecido porque nada mostró en la cancha.

El cuadro nacional parecía anestesiado, sin reacción, maniatado por la solidez del rival, por la velocidad y el toque. Eso desde el primer minuto de juego. Nunca encontró la forma para hacerse del balón, para desequilibrar a esos monstros de la defensa roja.

No hubo dudas de lo que ocurrió ayer, fue vergonzozo ver a un equipo sin carácter, sin capacidad de reacción, porque en cada gol no hubo un hombre en el campo que lanzara uno de esos gritos de coraje que salen cuando las cosas no andan bien en la cancha, no hubo quien jalara las riendas. Ayer no hubo nada por el Tricolor.

Superado infinitamente en todas la líneas, en intensidad, en toque de balón y velocidad, el conjunto de Juan Carlos Osorio se dedicó a esperar.

Hasta los 15 minutos, el Tricolor no había podido tomar el balón, se notaban tensos, ansiosos por defender, y fue justo en esos instantes cuando Guillermo Ochoa remató un disparo de Marcelo Díaz, pero el balón lo encontró Puch, a quien solo le bastó afinar la puntería para meter el 1-0.

El que intentaba un poco más era Corona, quien al minuto 36', tuco la más peligrosa para el cuadro nacional, cundo llegó a la línea de fondo, aún entre dos de La Roja que lo perseguía, y mandó el centro, pero no había ningún mexicano que llegara a cerrar.

Los chilenos marcaban dos a uno, siempre apretando bien cada vez que el rival pisaba su terreno. Los laterales muy bien, fuertes, precisos.

México no encontraba el rumbo, por más que intentó, no logró meter un disparo al marco en el medio tiempo. Y a Chile, para esos instantes le alcanzó para meter uno más por conducto de Eduardo Vargas, a pase de Alexis Sánchez, en una jugada en la que los mexicanos parecían caricatura, se quedaron parados prácticamente.

Para el segundo tiempo, la debacle fue mayor. El Tricolor se desmoronó, llegaron tres goles más que concretaron una de las peores tardes del cuadro azteca.

Al minuto 49', Alexis Sánchez, tras un pase de Vidal, le metió el tercero. Ya era una loza muy pesada la que cargaba el cuadro nacional.

Vargas apareció de nueva cuenta al 52', y lo hizo de nueva cuenta cinco minutos después. Ya eran cinco, de no creerse.

Juan Carlos Osorio volteaba a su banca, ya había hecho cambios, porque metió a Carlos Peña, a Raúl Jiménez. El elegido fue Diego Reyes. Pero nada solucionaba ya la catástrofe.

Al contrario, los chilenos terminaron de hundir al Tricolor, con un gol más de Vargas y el séptimo de Puch, todos esos que hicieron que la afición mexicana coreara en contra de los suyos, y que hasta a Guillermo Ochoa le lanzara el famoso grito de "ehh, puto".

Ahí acabó todo.