La inspiración de Vargas

Una dedicatoria especial tuvieron los cuatro tantos que el delantero chileno consiguió ante México; su madre, el pasado jueves, había sufrido un infarto 

Eduardo Vargas dedicó el gol a su madre
Eduardo Vargas dedicó el gol a su madre (EFE)

Ciudad de México

El pasado jueves, en la concentración de la selección chilena una llamada perturbó al dueño de los goles andinos. El telefonazo surgía desde Santiago de Chile, buscando a Eduardo Vargas, y es que su madre, Patricia Rojas, había sufrido un infarto esa mañana y la trasladaron al hospital de urgencias San Juan de Dios. La mente del delantero viajó kilómetros, pero su cuerpo permaneció con el combinado de Juan Antonio Pizzi.

Vargas se mantuvo al pendiente a la distancia y aunque con el pasar de las horas el estado de salud de su progenitora mejoró, él seguía intranquilo. El duelo de México le consumía en tiempo y entrenamientos. Se trataba de los cuartos de final de la Copa América, de la confirmación de su selección y por qué no, con una destacada participación del atacante del Hoffenheim de la Bundesliga.

El resto de la historia la conocemos todos. Vargas salió encendido a la cancha del Levi's Stadium y completó adecuadamente el tridente que formó con Alexis Sánchez y Arturo Vidal; su presencia arrolló a todo defensa que se le puso de frente y al concluir los 90 minutos reglamentarios, se había embolsado cuatro anotaciones, sumando seis en lo que va del certamen, colocado como líder provisional en la cima de goleadores.

Después de su último tanto, Vargas pidió una camiseta en la banca chilena y la mostró ante los lentes de las cámaras: "Fuerza, mamá. Te amo", se leía en la indumentaria blanca del atacante. Al concluir el partido, y ser elegido el más valioso del encuentro, reforzó su sentir con lo siguiente: "Es la primera vez que marcó cuatro goles, y se lo dedico a mi mamá, a mi familia... Es mérito del equipo, del técnico, del apoyo de la gente", dijo con la voz cortada.

Por si fuera poco, los cuatro tantos de Vargas lo ubicaron como el máximo goleador de Chile en la historia de la Copa América, junto a Enrique Hormazábal, con 10 conquistas; se convirtió en el segundo chileno en conseguir esta cantidad de tantos en dicho certamen, desde 1926, y en el primero desde el brasileño Evaristo lo lograra en 1957, ante Colombia.