Copa América, cereza que le falta al pastel de Messi

El astro argentino celebra su cumpleaños 29 y apunta a la corona del Centenario contra Chile

Lionel Messi, delantero de Argentina
Lionel Messi, delantero de Argentina (Imago7)

Ciudad de México

Un 24 de junio, hace 29 años, Rosario vio nacer a uno de los mejores futbolistas de la historia: Lionel Messi llegó al mundo en una tierra de genios como Maradona, Kempes o Batistuta, quienes le dieron felicidad a todo el pueblo argentino, y 'La Pulga', aunque en ese tenor no ha podido dar jubilo a su pueblo, su capacidad no desentona con la de los hombres de aquella época.

El talento de Messi lo ha llevado a estar en la cúspide del futbol mundial a lo largo de varios años. Inseparable de Barcelona, ha conseguido títulos a malos llenas: Champions, Ligas, Copas, Mundial de Clubes.

En lo individual, sus actuaciones le han valido para ser considerado a la fecha el mejor jugador del orbe, sus cinco balones de oro determinan la etiqueta que lo pone como uno de esos fenómenos que se dan cada diez o veinte años.

Un futbolista total, que no le hace falta ganar nada con su club, pero una consigna pendiente cuestiona la autoridad que tiene Messi en el balompié; la historia le impone hacerse de algo, una corona con su selección, un cetro caprichoso que se le niega al argentino.

La obtención de la medalla olímpica en los Juegos de Beijín 2008 no es suficiente mérito para los argentinos, quienes demandan actuaciones memorables con la albiceleste cada que Messi se enfunda en ella.

En puerta está una oportunidad para tratar de resarcir la falta de títulos de Messi. El domingo Argentina tendrá su revancha, donde hace un año Chile le arrebató el campeonato de la Copa América en su casa por medio de los penales, dejando a Messi en la orilla de la gloria continental.

Las caídas en finales importantes

Messi celebró sus dos cumpleaños previos, 2014 y 2015, concentrado con su selección en el Mundial de Brasil y en la Copa América, respectivamente. El camino hasta esa fecha especial parecía tranquilo, pues Argentina se colaría en las finales de aquellos relevantes torneos.

La caída vendría semanas después, primero en Brasil en el ya lejano 13 de julio, el estadio Maracaná vería coronarse a Alemania, que llevó el partido hasta las últimas consecuencias, además de ser el primer europeo en conseguir un festejo lejos del viejo continente. Messi fue considerado el mejor jugador del certamen, pero la joya de la corona era el trofeo dorado que lo acredita; Lionel se quedó en el camino, a un paso de conseguirlo.

Una nueva oportunidad para Argentina se presentó en suelo andino, en esta ocasión Lionel pasaría su cumpleaños 28 en Viña del Mar, donde un andar más relajado puso de nuevo a la Albiceleste en un duelo decisivo.

El anfitrión Chile contaba incondicionalmente con el apoyo de su gente. El juego se definió por la vía de los penales, donde para desgracia de Messi fue el único en acertar su tiro en la apertura de Argentina; Gonzalo Higuaín y Éver Banega fallaron los consecutivos, el equipo no fue rival para La Roja desde los once pasos y nuevamente el astro fue relegado al segundo puesto con su selección.

El próximo domingo, Argentina y Messi aspiran a curar las heridas, pero un tropiezo más derivaría casi en tragedia; incluso, Maradona sentenció que "si no ganan, no vuelvan", a manera de broma, aunque entre broma y broma...