Srisaket Sor Rungvisai, de recolector de basura a campeón del mundo

Dos triunfos en el boxeo cambiaron la vida del tailandés por completo, quien además de pugilista es también policía

Bakú, Azerbaiyán

Con 28 años de edad, Srisaket Sor Rungvisai ya se había dado por vencido, la oportunidad de cumplir el sueño de convertirse en un oficial de policía se le escapaba entre los dedos. Nadie prestaba atención a los anhelos de un recolector de basura que en sus ratos libres se dedicaba al boxeo.

Pero a dos años y después de 48 minutos de inspiración, la historia de Srisaket dio un giro inesperado. Dejó atrás los tiraderos de basura donde solía husmear en busca de comida, para convertirse en campeón mundial y ahora sargento de la policía de Tailandia.

"Desde chico fue mi sueño, quería ser sargento, pero por más que lo intenté jamás me recibieron, hasta ahora que soy campeón lo logré", recordó el peleador de 30 años de edad quien no sólo reclamó el título supermosca del Consejo Mundial de Boxeo y lo refrendó, sino que lo hizo a costa de dos triunfos sobre el monarca libra por libra Román Chocolatito González.

Con el cinturón verde y oro al hombro, casi usándolo como escudo, una actitud tímida, pero de sonrisa fácil, Sor Rungvisai se presentó en la ceremonia de inauguración de la convención del Consejo Mundial de Boxeo que se realiza en Azerbaiyán.

Con su promotor Thainchai Pisitwuttinan, como intérprete, el tailandés que se alza como uno de los rivales a vencer dentro de la división habló sobre el compromiso que tiene con el mexicano Juan Francisco Estrada, con quién está comprometido a dar la oportunidad mundialista al haber ganado la eliminatoria.

"Respeto mucho al Gallo Estrada, es un buen peleador y tiene mucha experiencia. Yo estoy abierto a pelear con cualquiera que me digan y seguir demostrando lo que soy, pues mi meta es competir ante los mejores e ir por las unificaciones de título. Seguir siendo un ejemplo para mi país, un orgullo", explicó.

Ahora que logró entrar a la corporación policiaca de su país, Sor Rungvisai asegura que no por eso descuidará el deporte que cambió no sólo su vida, también la de su familia y por eso tomó la determinación de irse a vivir al gimnasio para no descuidar detalle.

"Me costó mucho trabajo, mucho esfuerzo, no puedo descuidarme, pues estoy seguro de que así como llegaron las cosas se pueden ir. Por eso me preparo a fondo. La primera pelea con Chocolatito me preparé dos meses, pero para la segunda fueron cuatro porque no quería perder. Estuve dispuesto a llegar hasta las últimas consecuencias, pero no fue necesario, llegó el nocaut... no me sorprendí, pero me dio mucho gusto haber ganado, pues le gané a un gran campeón", explicó.

Por el momento, Sor Rungvisai está a la espera de la sesión de peleas obligatorias del CMB, pues en base a lo que se determine podrá definir su futuro, del cual opina, que luce mucho más prometedor ahora que tiene a su lado el cinturón de campeón mundial.