El príncipe es un gran reto

El multipremiado entrenador mexicoamericano habló de la llegada de Carlos Cuadras a su equipo, y aseguró que hay mucho trabajo qué realizar adentro y fuera del ring

Robert García
Robert García (Alma Montiel / TR)

Ciudad de México

El campeón mexicano Carlos Cuadras decidió hacer un cambio drástico en su forma de prepararse, quiere resultados diferentes y por eso tomó la determinación de salir de México en busca de alguien que lleve su carrera al siguiente nivel.

A 43 días de su quinta exposición de la corona supermosca del Consejo Mundial de Boxeo, ante el nipón Koki Eto, en Japón, El Príncipe Cuadras va para su tercera semana bajo la tutela del multipremiado entrenador Robert García, de cara al duelo del 28 de noviembre en Miyagi, Japón.

"Yo sabía de Cuadras porque obviamente en ese peso en donde está hay bastante peleadores atractivos, pero después de hablar con su promotor y su representante, supe que sería diferente pues además de trabajar en lo que hará arriba del ring también tendremos que mantenerlo enfocado en lo que hace en su vida diaria", dijo en exclusiva para La Afición el entrenador que tiene su campo de entrenamiento en Oxnard, California.

-¿Cómo fue que llegó Cuadras contigo?

Me contactó su promotor, el señor Honda, obviamente sí había escuchado del muchacho y sabía quién era, pero jamás lo había visto en persona. No había hablado nunca sobre entrenarlo hasta que llegaron a buscarme.

-Sin duda un gran reto a tu carrera, pues dentro de su división hay numerosa competencia.

Obviamente, pues está El Chocolatito y el japonés (Naoya) Inoue. Ahora que tengo a Carlos conmigo pude ver que es un muchacho que tiene talento, pero tenemos que trabajar mucho en las cosas que le fallan y más ahora que tiene una pelea dura enfrente.

-Hablas de algunos de sus defectos, ¿qué fue lo primero en que te enfocaste?

Lo he estado mirando mientras hace sparring. Se desespera mucho y a veces comete muchos errores y es cuando más recibe golpes. Ahí se desespera y recibe aún más golpes, pues quiere terminar a sus rivales con un solo golpe. Se abre muy feo y tiene muchos errores, por eso es que estamos trabajando todo el tiempo. Tiene mucho qué trabajar, es un proceso largo y si él sigue conmigo no es algo que se resolverá en una o dos peleas, estamos hablando de algo a largo plazo. Unas cinco o seis peleas para poder ver cambios.

-¿Qué tan complicado es trabajar con un peleador que ya es campeón del mundo y tiene este tipo de problemas?

Le está echando muchas ganas, está aprendiendo mucho porque se da cuenta de las diferencias que tiene con otros peleadores. Tengo un chavalito que tiene bien poquitas peleas profesionales y ese muchachito le está causando muchos problemas. Le he dicho que tiene que ir bien entrenado y así podrá hacer muchas cosas. -

-También mencionaste de problemas abajo del ring. ¿A qué te refieres?

Obviamente hablé con su promotor. Quería saber qué pasaba con él, aprendí muchas cosas que no sabía de él. Ha tenido muchos problemas no solo adentro del ring, también afuera. Él tiene costumbres que no son correctas para un boxeador, ni para ninguna persona. Creo que ha tenido problemas personales y creo que ahora estoy trabajando con él no solo en lo que toca adentro del ring, también afuera. Trato de aconsejarlo, de guiarlo; que no cometa errores. También busco mantenerlo enfocado, porque es alguien con mucha energía, juguetón. Llena de diversión el gimnasio, eso no es malo, pero también tiene que saber cuándo es tiempo de trabajar, y tiene que hacerlo. -Hay poco tiempo y enfrente tiene a un japonés dispuesto a ser campeón mundial.

¿Cómo están trabajando?

Pienso que sí hay tiempo suficiente para hacer un buen trabajo, pero como te digo, no será sencillo. La pelea y el rival son complicados porque es un boxeador con mucha energía y ganas de ser campeón. El no llegar al 100 por ciento es una desventaja que vamos a llevar, pero yo ya tengo a Cuadras concentrado en su totalidad. Tenemos que llegar con una buena preparación física y con una buena estrategia. No es fácil el camino, pero estoy seguro de que será un proceso que en cuanto agarre carril se comenzará a sentir mejor. Pero sí, Carlos sabe y está consciente que hay que trabajar mucho.