Por reinado duradero

Aunque ya tiene 32 años de edad, Oswaldo Novoa espera aprovechar su momento y vencer a Alcides Martínez

Osvaldo Novoa y Alcides Martínez
Osvaldo Novoa y Alcides Martínez (Canelo Promotions)

Ciudad de México

Hace cuatro meses eran pocas las posibilidades de que el tapatío Oswaldo Novoa se coronara campeón mundial, pero su destino cambió a punta de golpes en un viaje que hizo a Haikou, China.

Con apenas cuatro años como boxeador, pues no tuvo antecedentes como amateur, y con 32 años de edad, El Gallito venció en febrero al chino Xiong Zhao Zhong como visitante y reclamó la diadema del peso mínimo para regresarla a México, luego que el último nacional que gobernó esta división fue hace 10 años. Ahora, en calidad de monarca, Novoa volverá a subir al ring para defender frente a su gente y por primera ocasión la diadema ante el nicaragüense Alcides Martínez. El duelo, pactado a 12 episodios, se realizará en el Centro de Espectáculos en Epazoyucan, Hidalgo.

"Estoy emocionado. No es algo que sea fácil de describir, pues me siento nervioso porque es mi primera defensa, pero no tengo de esos nervios malos que demuestran miedo, sino de los que te obligan a hacer más, a dar el todo. Fueron dos meses y medio de preparación en los que no dejé nada guardado, puse todo en el gimnasio, voy con todo para que esa corona se quede aquí", dijo a La Afición el peleador, quien reconoció que no le gustaba el boxeo y por eso empezó a practicarlo hasta que cumplió 28 años.

Con 13 victorias, ocho de ellas por nocaut, cuatro derrotas y un empate, El Gallito buscará imponer

lo que llama una "preparación completa" que lo tiene en la mejor forma física de su vida.

"Quiero ser campeón por un buen rato, tengo lo que necesito. Por tener pocas peleas no estoy golpeado y eso me da una ventaja sobre los demás. Me siento fuerte y sé hacer las cosas, aún tengo tiempo para dejar un legado", abundó, no sin antes señalar que a este duelo Alcides llega sin ventajas.

A Novoa no le gusta hablar mucho sobre su pasado antes de dedicarse al boxeo y solo comenta que era un vago que adoraba estar en la calle y que se ganaba la vida vendiendo lentes de sol en las playas de Puerto Vallarta, pero ahora como campeón se siente con la responsabilidad de dar una buena imagen.

"Es un gran compromiso el ser campeón, me siento muy honrado. Sé que tengo mucha suerte, pues hay muy buenos peleadores que se pasan la vida esperando coronarse y no lo logran. Tuve una gran oportunidad y a la primera me coroné", resaltó.

Novoa habla de grandes planes, enfrentar a nombres importantes y, "¿por qué no?", de escalar divisiones para seguir cambiando su destino con lo que sus puños determinen, "al cabo por ganas, aquí no se para".