Oscar Valdez se luce en Tucson

El campeón mundial se levantó dela lona para llevarse una victoria por decisión unánime ante el filipinoGenesis Servania

Valdez se luce en Tucson

Oscar Valdez venció al filipino Genesis Servania por decisión unánime
Oscar Valdez venció al filipino Genesis Servania por decisión unánime (Cortesía )

Ciudad de México

El sonorense Óscar Valdez conquistó una de las victorias más complicadas de su carrera la noche del viernes en Arizona, luego de vencer al duro filipino Genesis Servania, quien a pesar de que lo mandó a la lona en el round cuatro cayó por la vía de los puntos (116-110, 117-109 y 119-111).

El dos veces olímpico y actual monarca pluma de la Organización Mundial de Boxeo demostró valentía, fortaleza y asertividad en su golpeo ante un peleador que aguantó la exigencia de un encuentro de primer nivel en donde destacó la velocidad, las combinaciones largas y a ratos el olvido de la defensa.

Fiel al estilo de los filipinos, Genesis Servania inició la contienda con gran ritmo y presión, aunque sus envíos no lograban librar la defensa del mexicano. Dueño de un estilo mucho más técnico y usando el jab como principal herramienta, Valdez Fierro arrancó el segundo rounds usando el jab para abrir el espacio necesario para acomodar golpes por dentro, usando sobre todo el upper y el gancho.

Pero los ataques del mexicano no fueron los únicos efectivos, para el segundo el oriental hizo las adaptaciones necesarias y metió un par de ganchos al mentón que hicieron que el mexicano retrocediera, pero no por eso cejó en su intento y respondió de manera rápida con dos manos izquierdas que agarraron desprevenido a Servania.

A pesar de que el vendaval de golpes se cernía sobre él, Servania no dio paso atrás y fue para enfrente buscando la pelea franca y aumentando el riesgo.

Al cuarto round la presión del filipino le rindió frutos y con una potente derecha Oscar Valdez visitó la lona por segunda ocasión en toda su carrera, pero aunque algo lastimado, el mexicano se incorporó para seguir la contienda en la que estuvo en juego por tercera ocasión la diadema de la Organización Mundial de Boxeo.

Sin importar lo que había pasado, Valdez siguió con la guardia baja invitando al filipino a entrar a la corta distancia pero a sabiendas de que podría volver a ser sorprendido, pero decidió tomar el riesgo y rindió frutos, pues para el quinto episodio el oriental, desmadejado, cayó al ring.

Lastimado, pero no por eso dispuesto a aventar la toalla, Servania siguió con la contienda hasta el round 12, pero las carencias técnicas fueron cobrándole factura que al final se reflejó directamente en las tarjetas.

Manejando el ritmo y distancia, aunque con la guardia abajo y expuesto a mayor cantidad de golpes, Valdez se paró en varias ocasiones a pesar de que Servania estaba esperanzado en acomodar un fuerte volado que inclinara la balanza a su favor.

Con los ajustes necesarios, Valdez navegó en calma a la victoria los últimos rounds pero sin dejar del lado el espectáculo que mantuvo al filo de loas butacas a los fanáticos, intercambiando golpes y dejando en el aire los envíos de su rival, Valdez no sólo reclamó la victoria para él también retuvo su título mundial y reclamó el invicto que hasta entonces tenía Genesis Servania y que mantuvo por ocho años.