Los momentos que marcaron el 2016

El año anterior fue especial para el boxeo internacional, con regresos de peleadores y la muerte de leyendas; aunque este 2017 promete combates interesantes


Campeones del mundo de boxeo reunidos con la estatua de Muhammad Ali, en la Convención del CMB
Campeones del mundo de boxeo reunidos con la estatua de Muhammad Ali, en la Convención del CMB (Alma Montiel)

Ciudad de México

MUERTE DE ALI

Tras 32 años de padecer Parkinson, Muhammad Ali falleció a en Arizona el año anterior. El pelador, que se autodefinió como el mejor de todos los tiempos, medallista de oro olímpico y el primero en reconquistar en tres ocasiones el título de los completos no fue un activista, pero su influencia fuera del ring superó la de cualquier otro deportista de su tiempo. El impacto de sus hechos, como su conversión al Islam o su rechazo a luchar en la Guerra de Vietnam, dejó un profundo mensaje al planeta.

FURY ACABÓ CON EL SUEÑO

Lo que se pensaba sería una nueva era de los pesos completos terminó en pesadilla. Tyson Fury puso fin al reinado de más de una década del ucraniano Wladimir Klitschko, pero duró poco. Exámenes positivos por cocaína, deseos suicidas y episodios de demencia lo pusieron contra las cuerdas, fue desconocido por los organismos que lo avalaron como campeón por unos meses. El peleador de 28 años espera regresar este 2017 totalmente recuperado, para conseguir de nuevo las fajas mundiales.

FUE UN RETIRO FUGAZ

Más tardó en anunciar su retiro que en regresar al ring. A Manny Pacquiao no le gustó la vida alejada del boxeo y decidió volver a calzarse unos guantes tras siete meses alejado, por su puesto político como senador. En su pelea de regreso, que tuvo lugar en Las Vegas, el filipino de 38 años destronó al mexicoamericano Jessie Vargas como campeón welter de la Organización Mundial de Boxeo, para convertirse en el primer senador en la historia del deporte en ser monarca absoluto.

PROFESIONALES EN OLÍMPICOS

El boxeo olímpico sufrió uno de los cambios más drásticos en 112 años de historia en los Juegos. La AIBA, decidió no solo que los peleadores amateurs subirían sin careta a los encordados, sino que fueran admitidos profesionales que pasaran los filtros de clasificación a la justa veraniega. El resultado no fue como se esperaba, porque de los tres consolidados, ninguno alcanzó la final y varios de los resultados de las contiendas estuvieron manchados con polémicas.