Jessie Vargas cristaliza sus sueños frente a Pacquiao

Jessie Vargas fue inspirado por la leyenda de Manny Pacquiao; ahora está programado para hacerle frente y aunque le cuesta creerlo, está listo para superar el reto


Pacquiao y Vargas presentan su combate
Pacquiao y Vargas presentan su combate (Tomada de Twitter @mannypacquiao)

Ciudad de México

La cara de Jessie Vargas lo decía todo. Arriba del estrado, al lado de Manny Pacquiao, estaba cumpliendo uno de sus sueños más grandes: convertirse en rival de una leyenda para demostrar sus cualidades.

Ayer en conferencia de prensa en Los Ángeles, Vargas y Pacquiao se vieron cara a cara, ahora como rivales, y dieron el banderazo de la promoción para el duelo que sostendrán el 5 de noviembre, en Las Vegas, Nevada.

 “Aunque muchos lo dudan, voy por una victoria. Espero que con esta pelea pronto empiecen a respetarme, porque soy el campeón. Sé que no soy el favorito, pero casi siempre me toca serlo y he probado que se equivocan. Esta vez será lo mismo”, dijo en su turno al micrófono el mexicoamericano, quien pondrá en juego por primera ocasión la corona welter de la Organización Mundial de Boxeo.

 Jessie será el encargado de darle la bienvenida a Pacquiao luego que el peleador oriental solamente aguantara cuatro meses en el retiro. Y la intención del mexicano está no solo en mantener el título de su lado, también en vengar a los más de 10 campeones tricolores que cayeron ante sus puños.

“Admiro a Pacquiao, pero me dio coraje cuando venció a Érik Morales y a Marco Barrera. Ahora yo tendré la oportunidad de probarme y, de paso, vengar esas derrotas. No es imposible lograr ese triunfo, no con eso digo que sea sencillo. Sé que la preparación lo será todo y por eso no descuido ni lo físico ni lo mental. Todo será necesario”, abundó el hijo de mexicanos nacido en Las Vegas.

Del otro lado del estrado, acompañado por su inseparable entrenador Freddie Roach, Manny Pacquiao no dejaba de sonreír. Sabe que su promotor y entrenador lo conoce más que nadie, pues éste auguró que volvería a ponerse unos guantes, a pesar de que en abril se cansó de repetir que había llegado el momento de terminar con su carrera.

“Esta pelea es importante para mí porque es mi primera pelea desde que fui elegido como senador (en Filipinas). Es el momento de probar que puedo servirle a mi pueblo y puedo ser boxeador a la vez”, dijo el oriental, quien va por la pelea número 22 en donde hay un campeonato mundial de por medio, a los 37 años de edad.

A pesar de que su estatura es mucho menor, Pacquiao decidió volver en la división de los welters para reconquistar la corona que perdió a manos de Floyd Mayweather Jr. en mayo de 2015 con una decisión unánime que levantó mucha polémica pues lo que se vio en el ring no se comparó con el entusiasmo que generó el duelo.

 Roach explicó que para esta pelea se trasladará todo el campamento a Filipinas para que ‘Pacman’ pueda realizar sus compromisos políticos y dos semanas antes del duelo viajarán a Estados Unidos para poder adaptarse al cambio de horario.